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Gallinas ponedoras

Reposición y descarte de gallinas tras la muda

Gallinas marrones con plumaje nuevo tras la muda en un patio de granja, fondo verde desenfocado

Después de la muda, toca decidir

La muda es ese periodo en el que las gallinas pierden pluma, dejan de poner y parecen otras aves: flacas, desaliñadas y sin huevos. Dura entre 8 y 12 semanas, y es normal: la gallina renueva el plumaje y descansa el sistema reproductor. El problema no es la muda, es lo que viene después: no todas las gallinas vuelven a poner igual, y mantener aves que ya no producen cuesta alimento todos los días.

Por eso, tras la muda, conviene evaluar el lote con calma, apartar a las que ya no rinden y reponer con pollitas jóvenes. No es una decisión simpática, pero es la que mantiene la granja rentable: cada gallina que come sin poner la pagan las que sí ponen.

Qué pasa en la muda

Durante la muda, la gallina destina su energía y su proteína a fabricar pluma nueva, no a poner huevos. Por eso la puesta cae a cero o casi cero, y por eso en esta etapa la dieta debe ser más rica en proteína, en torno al 18 al 20 por ciento, para que el plumaje salga fuerte y completo. Una muda bien alimentada termina antes y la gallina vuelve a poner mejor; una muda con dieta pobre se alarga y la vuelta a la puesta es floja.

Cuando el plumaje nuevo está completo, la cresta vuelve a crecer y a ponerse roja, y la gallina recupera peso y actividad, la puesta debería volver en pocas semanas. Si pasan 4 a 6 semanas después del final de la muda y una gallina sigue sin poner, con la cresta pequeña y pálida, es señal de que probablemente ya no volverá a rendir como antes.

Cómo evaluar a cada gallina

La evaluación se hace con las manos y con el registro, no a ojo desde lejos. Revisa cada gallina y anota:

Ninguna señal por sí sola decide. Es el conjunto lo que dice si la gallina está en puesta, descansando aún o terminada. Y ante la duda, dale dos semanas más con buena alimentación antes de decidir: algunas gallinas tardan un poco más en arrancar tras la muda.

Criterios para apartar del lote de puesta

SituaciónDecisión recomendada
Sin puesta 6 semanas después de la muda, con cresta pálidaApartar del lote de ponedoras
Enfermedad crónica que se repite o no se resuelveApartar, para no contagiar ni gastar tratamiento
Defectos graves: patas, pico o postura que impiden comer bienApartar, por bienestar
Huevos siempre deformes, con cáscara imposible de corregirApartar, si ya se revisó dieta y salud
Agresividad constante que hiere a otras gallinasApartar a un corral separado
Gallina sana pero con dos ciclos de puesta flojosApartar al terminar el ciclo, no a mitad

Apartar del lote de ponedoras no significa abandonarla: significa que ya no forma parte del grupo que produce huevos y que su manejo cambia. Cada granja decide el destino final según su situación, su normativa local y su criterio de bienestar, pero lo que no conviene es dejarla comiendo del mismo comedero que las ponedoras durante meses sin producir.

La reposición: pollitas jóvenes sin mezclar edades

La reposición es la otra mitad del trabajo. La forma más estable de mantener la puesta es reponer cada año una parte del lote, en torno a un tercio, con pollitas de 16 a 18 semanas, en lugar de cambiar todo el lote de golpe. Así siempre hay gallinas jóvenes en plena puesta y gallinas adultas con experiencia, y la producción no se cae a cero nunca.

Reglas para una reposición sin problemas:

Calendario orientativo tras la muda

MomentoAcción
Durante la mudaDieta con 18 a 20 por ciento de proteína, agua limpia, tranquilidad
Fin de la mudaRevisión general del lote: pluma, peso, cresta
2 a 4 semanas despuésEvaluación individual de cada gallina
4 a 6 semanas despuésDecisión de apartar a las que no volvieron a poner
Al mismo tiempoEntrada de pollitas en cuarentena, de 16 a 18 semanas
2 a 3 semanas despuésMezcla gradual con el lote, con comederos extra
Todo el añoRegistro de puesta por lote y de entradas y salidas

Qué no hacer tras la muda

El error que más cuesta

El error más caro tras la muda es no decidir: dejar todo el lote como está, alimentando a gallinas que ya no ponen, y no reponer porque "a ver si arrancan". Cada mes de retraso es alimento gastado y huevos que no se ponen. La evaluación tras la muda no se hace por dureza, se hace por respeto al trabajo: las gallinas que ponen merecen un lote sano y bien alimentado, y la granja merece números que salgan.

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La guía fija de este tema es Carne, huevos o genética.

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