FERTILIZANTES

“La nueva legislación europea de fertilizantes no debe convertir el campo en un depósito de residuos”

Entrevista a Paloma Pérez, secretaria general de ANFFE, la Asociación Nacional de Fabricantes de Fertilizantes. Reconoce que “nos preocupa la posible limitación de las reservas mundiales de roca fosfórica en un futuro”. Y muestra su oposición a limitar el contenido de cadmio en los fertilizantes.

La Asociación Nacional de Fabricantes de Fertilizantes (ANFFE) acaba de cumplir 40 años como entidad más representativa del sector. Entrevistamos a su secretaria general, Paloma Pérez, en un momento crucial para la industria de los fertilizantes. Con una nueva legislación europea que podría suponer importantes limitaciones a su actividad

¿Que representatividad ostenta ANFFE dentro de la industria de elaboración de fertilizantes en España?

ANFFE representa a los principales productores de fertilizantes. Y está constituida por 13 miembros que suponen aproximadamente el 90 por cien de la producción española. La asociación incluye a empresas con plantas de producción en España. Y a compañías que producen en el extranjero, pero que tienen actividad comercial estable en nuestro país.

Incro, empresa de ingeniería dedicada al diseño de plantas de fertilizantes y al sector medioambiental, es también miembro de la asociación. Los miembros de ANFFE produjeron el pasado año  un total de 4,4 millones de toneladas de producto terminado.

Del total de ventas de fertilizantes en España en 2017, que fueron de 5 millones de toneladas de producto, los miembros de ANFFE vendieron el 63 % (3,2 millones de toneladas). Tras varios años de continuo incremento de las importaciones de fertilizantes. En 2017 el 43% de las ventas en España procedió de fabricación nacional. Mientras que el 57 por cien restante fue de producto importado.

 “España importa el 57% de los fertilizantes”

¿Cómo evolucionan las ventas de fertilizantes en España con respecto a 2017 y como prevén finalizar el año?

Por el momento y según nuestras estimaciones, las ventas hasta junio del presente año rondarían los 2,3 millones de toneladas de producto. Y se mantendrían ligeramente por encima de las del mismo periodo de 2017. En lo que llevamos de año, las condiciones meteorológicas han sido más benévolas que en 2016. Hay más agua embalsada y ha habido una buena cosecha de cereales.

De cara a la campaña de sementera de cereales de otoño-invierno, que coincide con los últimos meses de año. Los agricultores deberán reponer, siempre de forma racional, los nutrientes extraídos por la buena cosecha habida.

Los fertilizantes de síntesis representan una parte importante de los gastos de los agricultores y ganaderos. ¿Cuál es la situación de los precios? . Las organizaciones agrarias consideran injustificadas las subidas que se anunciaron recientemente…..

Hay que entender que los fertilizantes, cuando se aplican de manera racional, no suponen un gasto sino una magnifica inversión. La cual genera una alta rentabilidad en los productores agrícolas. Tal y como hemos trasladado desde el sector varias veces, el mercado de los fertilizantes es global, competitivo y cíclico. En el que al igual que sucede con los cereales, los precios finales son consecuencia de la relación oferta/demanda a nivel internacional. Los precios en España están alineados con los precios internacionales. Y son muy parecidos a los del resto de países europeos, que sufren las mismas volatilidades.

“Los precios de los fertilizantes en España son muy parecidos a los del resto de países europeos”

Es importante señalar también que en 2017 el 57% de las ventas de fertilizantes en nuestro país procedieron de la importación. Siendo el mercado español muy abierto y competitivo.

Los compuestos predominantes de los fertilizantes son el N, P y el K. ¿Cuál es el origen de cada uno de estos macronutrientes?

El nitrógeno (N) proviene de la atmósfera y constituye aproximadamente el 78% del aire que respiramos. Dicho nutriente, que no se encuentra en forma mineral, es captado de la atmósfera a través de un proceso similar al que realizan las leguminosas. Obteniéndose a partir de él todos los fertilizantes nitrogenados.

El fósforo (P) se obtiene de las minas de roca fosfórica. Dicha roca tiene muy baja solubilidad. Por lo que se debe transformar industrialmente para obtener los fertilizantes fosfatados, que contengan un fósforo soluble y asimilable por las plantas.

El potasio (K) se encuentra en zonas que estuvieron ocupadas por mares en el pasado y se obtiene de las minas de potasa. En el proceso de fabricación de fertilizantes potásicos, las sales presentes en la naturaleza se extraen, muelen y purifican. También con el objetivo de facilitar su asimilación por los cultivos.

El nitrógeno como factor de crecimiento proporciona plantas fuertes y vigorosas. Que adquieren un color verde intenso que se aprecia claramente. Por su parte, el fósforo favorece el desarrollo radicular y la maduración de los frutos. Actuando como factor de precocidad, y el potasio aumenta la resistencia de las plantas al frío, la sequía y las enfermedades. Siendo considerado factor de calidad.

¿No resulta preocupante la dependencia externa, sobre todo del P y del K?

Efectivamente, España mantiene una dependencia del suministro exterior de ciertas materias primas esenciales en la producción de fertilizantes a base de nitrógeno y fósforo. Como son el gas natural y la roca fosfórica. Sin embargo, al menos contamos en la provincia de Barcelona con yacimientos propios de potasa, como tercera materia prima básica del sector.

En relación con la dependencia externa, queremos incidir en la importancia de que en nuestro país se puede contar actualmente con una industria propia, con gran prestigio en el mercado internacional. Que es capaz de ofrecer toda la gama de productos que demanda la agricultura más moderna y competitiva. Y que permite a los agricultores estar menos expuestos a los fuertes vaivenes de la demanda de fertilizantes del mercado internacional.

“Nos preocupa la posible limitación de las reservas mundiales de roca fosfórica en un futuro”

Diversos expertos e instituciones vienen alertando desde hace años del agotamiento de las reservas de roca fosfórica y del peligro que esto puede suponer para la seguridad alimentaria. ¿Comparten esta preocupación?. ¿Qué medidas se pueden poner en marcha para mejorar la eficiencia en la utilización y el reciclaje del fósforo?.

Efectivamente hay diferentes estimaciones de varios organismos internacionales relativas a que la extracción mundial de roca fosfórica podría tocar techo incluso en varias décadas. Aunque otros estudios también señalan que podría haber suficiente roca durante al menos 300 o 400 años más. Este incremento de las estimaciones se basa, principalmente, en asignar a Marruecos unas reservas de roca mucho mayores que las fijadas por otros estudios realizados anteriormente.

Evidentemente nos preocupa la posible limitación de las reservas mundiales de roca fosfórica en un futuro. En este sentido, la industria de fertilizantes lleva mucho tiempo investigando y trabajando en el desarrollo de productos relacionados con el reciclaje de nutrientes. Como por ejemplo en la recuperación del fósforo de materias primas secundarias.

ANFFE se posicionó en contra de la postura del Parlamento Europeo sobre los límites de cadmio, un metal cuyo exceso en los suelos puede suponer un riesgo para la salud pública, en los fertilizantes con fósforo. ¿En que justifican su postura, no compartida por una parte importante de la opinión pública?. ¿Qué esperan de las negociaciones dentro de la UE y de la postura del gobierno español?.

Tanto ANFFE, como la Asociación Europea de productores de fertilizantes (Fertilizers Europe), consideran que los límites excesivamente bajos propuestos por el Parlamento Europeo son absolutamente innecesarios. No están científicamente justificados y podría afectar de forma muy negativa a los fabricantes europeos de fertilizantes con fósforo (simples y complejos). Generando una reducción y encarecimiento de la oferta de dichos fertilizantes en Europa y una mayor dependencia del exterior.

Los límites establecidos en el resto del mundo para el cadmio en los fertilizantes con fósforo, basados en análisis de riesgos, son mucho mayores a los valores propuestos por la Comisión y el Parlamento. Los cuales no responden a datos reales sobre el contenido de cadmio en los suelos de la UE ni a estudios sobre la trasferencia de este elemento desde el fertilizante a la planta y posteriormente al ser humano. Están basados únicamente en estimaciones teóricas.

Por consiguiente, la decisión que ha sido aprobada por el Parlamento Europeo, y que no es apoyada por el Consejo. Es claramente contraria a los intereses generales de la agricultura europea. Que afrontaría mayores costes de sus insumos y una pérdida de competitividad frente a la producción agrícola de otras zonas geográficas.

 “Esperamos que se acaben fijando unos límites justificados de cadmio en los fertilizantes”.

ANFFE espera que en las negociaciones a tres bandas entre el Consejo, el Parlamento y la Comisión Europea se fijen unos límites al cadmio que estén justificados. También confía en que la Administración española continúe trabajando con el resto de Estados miembros para poder consensuar una posición común que defienda la agricultura. Y el mantenimiento del sector español de fabricantes de fertilizantes. El contenido de cadmio en los suelos agrícolas españoles es muy bajo y las condiciones de nuestros suelos no favorecen que este elemento pase a los alimentos, por lo que su restricción en los fertilizantes, en el caso de nuestro país, es aún más innecesaria.

La directiva europea sobre economía circular en el sector de fertilizantes apuesta por la valorización de materias primas secundarias para reducir la dependencia europea de materias primas importadas, etc. No en vano, según datos de la Comisión hoy, apenas el 5% del material orgánico se recicla como abono. Aunque esos residuos podrían sustituir hasta el 30% de los fertilizantes minerales. La UE importa más de 6 millones de toneladas de roca fosfatada al año. Pero podría recuperar hasta 2 millones de toneladas de fósforo de lodos de depuradora, residuos biodegradables, harina de carne y huesos o el estiércol. ¿Cuál es la postura de ANFFE a respecto de esta directiva?

ANFFE está de acuerdo con el nuevo enfoque de la legislación europea de fertilizantes, relativo a la economía circular. Pero, por otro lado, la industria defiende la utilización únicamente de productos que sean seguros, eficientes agronómicamente y con un contenido de nutrientes adecuado. En la futura legislación europea de fertilizantes deberá garantizarse que los productos que se aporten a los suelos agrícolas no tengan contaminantes y elementos patógenos. Para evitar que los materiales reciclados puedan presentar en un futuro un riesgo para la salud o el medioambiente y que lleven al campo a ser un depósito de residuos.

 “La nueva legislación europea sobre fertilizantes no debe convertir el campo en un depósito de residuos”

Además, aunque algunos materiales secundarios pueden tener bastante fósforo, este nutriente deberá ser asimilable por la planta, es decir, soluble. La legislación debe evitar que se comercialicen productos que, aun teniendo fósforo, éste no sea eficaz agronómicamente.

¿Existe reticencia en la industria de fertilizantes europea a diversificar sus fuentes de aprovisionamiento?

No, siempre que dichas fuentes permitan suministrar productos que tengan un valor agronómico. Que contengan nutrientes en cantidades adecuadas y que sean fácilmente disponibles para las plantas. Los agricultores europeos deben poder disponer de fertilizantes efectivos y de calidad. Tales como los que se han venido comercializando durante muchos años bajo el Reglamento 2003/2003.

Nos gustaría hacer hincapié en que los miembros de ANFFE han empleado siempre las mejores tecnologías disponibles. Y sus sistemas de producción son de los más eficientes y menos contaminantes del mundo. Además, invierten permanentemente en I+D+i para desarrollar productos cada vez más eficaces y específicos. Adaptados a las necesidades de los cultivos. Entre sus proyectos se incluyen los enfocados al desarrollo de materias primas novedosas procedentes de otras industrias o de otros procesos.

¿Que otros retos de futuro afronta la industria de fertilizantes española?

En la actualidad el sector afronta una serie de retos e incertidumbres que van a determinar nuestra actividad y la de nuestra agricultura. Entre los que podemos destacar la futura PAC. Los bajos precios de los productos agrícolas, las incidencias climatológicas a las que nos enfrentamos. La volatilidad de precios de la energía y la presión de la importación de fertilizantes procedentes de países con producciones ineficientes y menos respetuosas con el medio ambiente.

Por otra parte, la Comisión Europea ha impuesto nuevas reducciones de Gases de Efecto Invernadero (GEIs) a los fabricantes de amoniaco y fertilizantes nitrogenados. Hasta límites que no se pueden lograr, puesto que se opera hoy ya a niveles próximos a su límite tecnológico. Teniendo en cuenta además que las plantas europeas son de las más eficientes del mundo en la fabricación de estos productos.

¿Algo más que queráis añadir?

Sí, que las empresas de ANFFE continuarán trabajando para afrontar estos y otros retos. Invirtiendo en procesos de fabricación eficientes y no contaminantes. Fabricando fertilizantes eficaces y seguros, adaptados a todas las técnicas agrícolas. Asesorando al agricultor en el empleo de los fertilizantes más adecuados a su explotación y en los momentos y dosis idóneas. Empleando recursos y medios, tanto técnicos como económicos y humanos. Para innovar y contribuir a dotar a la agricultura española y europea de la productividad que necesita.

ANFFE, por su parte, continuará realizando su trabajo de apoyo a sus empresas para el logro de estos objetivos y para la defensa de una agricultura productiva sostenible.

Fuente Campogalego 18/9/18

LA HUELLA ECOLÓGICA DEL METANO

El metano del sector ganadero representa el 14,5% de las emisiones causadas por la acción del hombre

Está en marcha un proyecto europeo en Italia, Francia, España e Irlanda. Con el fin de reducir la huella del sector un 15% entre 2015 y 2025.

Por el momento «están analizando las prácticas en cada uno de los sitios para verificar su impacto ambiental».

Más que limitarse a reducir las emisiones de metano, uno de los gases de efecto invernadero, la ganadería está afrontando el problema del cambio climático como una oportunidad para aumentar su productividad y mejorar su imagen.

En los establos de bovino del Véneto, región del norte de Italia, los ganaderos se sienten «en el punto de mira de la opinión pública». Apunta a Efe por teléfono Andrea Scarabello, responsable técnico de la asociación Unicarve, que aglutina a unas 800 empresas cárnicas de la zona.

No es para menos, justifica, con la creciente preocupación que existe por las condiciones de vida de los animales, los muchos recursos utilizados o la contaminación por el metano que se genera durante la digestión de vacas y otros rumiantes.

Esto último causa un 40% de los gases de efecto invernadero de la ganadería. Sector que representa el 14,5% de todas las emisiones vinculadas a la acción humana. Según datos de la Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Más que centrarse en el metano, la ganadería se está sometiendo a un examen de conciencia completo. Y, en opinión de Scarabello, se busca «salvaguardar las empresas y sostener una actividad» con la que muchos han mejorado su bienestar.

Unicarve es uno de los participantes en un proyecto europeo desarrollado en cuatro importantes países productores de ganado (Italia, Francia, España e Irlanda). Tiene el fin de reducir la huella del sector un 15 % entre 2015 y 2025.

Por el momento, comenta el experto, «están analizando las prácticas en cada uno de los sitios para verificar su impacto ambiental». Lejos de toda tentación vegana por renunciar a la carne, los ganaderos prefieren promover técnicas innovadoras y más sostenibles que las actuales.

Otros procesos contaminantes

Queda mucho espacio para la acción en la ganadería. Relacionada también con otros procesos contaminantes como el cambio de uso de la tierra. (La expansión de pastizales y cultivos forrajeros en detrimento de los bosques), la utilización de nitrógeno como fertilizante químico para piensos. El consumo de combustible fósil, el manejo del estiércol o el transporte de productos.

El especialista de la FAO Henning Steinfeld llama a «intensificar la producción de animales rumiantes para hacerla más productiva». Principalmente en los países en desarrollo, de forma que bajen las emisiones.

Al fin y al cabo, los animales de ganado necesitan alimentarse y no dejan de tomar energía durante toda su vida. Tanto que consumen un tercio de todos los cereales que se cosechan en el mundo. Enfatiza Steinfeld, que considera importante mejorar los piensos y la sanidad animal si se quieren evitar pérdidas.

¿Otras opciones?

Hacer uso de productos o restos biológicos en la alimentación de los animales. Y detener la degradación de los pastizales para capturar carbono y compensar otras emisiones.

Para Lini Wollenberg, del Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR). La decisión lograda en la Cumbre del Clima de Bonn (Alemania) del año pasado con el fin de analizar el impacto del sector primario, ganadería incluida, en el cambio climático refleja «la necesidad y la oportunidad de actuar ahora».

A su juicio, la resistencia de los ambientalistas y la preocupación por no dañar la seguridad alimentaria han supuesto un freno en ese campo. Si bien está creciendo el interés por una ganadería más sostenible en países productores como Brasil.

En Kenia, por ejemplo, se está ayudando al sector privado a reducir las pérdidas en la producción de leche. En Indonesia, los pequeños ganaderos están aprendiendo a gestionar mejor los abonos. Y también a  reciclarlos como fertilizante para disminuir las emisiones, entre otros proyectos.

No hay una estrategia única. «Para aumentar la seguridad alimentaria los sistemas extensivos (donde los animales pastan en grandes terrenos) no son suficientes. Y los intensivos (típicos de la cría controlada en establos) tienen un alto impacto ambiental». Afirma Wollenberg, para quien no queda más que adaptarse a las condiciones de cada caso en particular.

 

Fuente 20 minutos 8-2-2018

 

macrogranjas

MACROGRANJAS

El problema de las macrogranjas, a raíz de la nueva normativa que llega sobre explotaciones porcinas

 

El 3 de agosto finalizó la consulta pública del proyecto de Real Decreto. En el  se establecerán las normas básicas de ordenación de las explotaciones porcinas intensivas. Que sustituirá a la normativa actualmente en vigor constituida por el Real Decreto 324/2000, de 10 marzo. En el  se regulan los requisitos generales que tienen que cumplir las explotaciones de ganado porcino o macrogranjas.

La situación del sector en España ha variado notablemente en el transcurso de los últimos años. De forma que nos hemos convertido en el cuarto productor mundial de carne de cerdo. Con un censo de animales que ocupa el tercer lugar a nivel mundial.

La nueva disposición tendrá que regular distancias de ubicación de las explotaciones. Estableciendo unos límites mínimos tanto entre las distintas macro granjas y otros establecimientos de similares características. Como con los núcleos urbanos con carácter uniforme para toda España. La Ley 34/2007 de 15 de noviembre de calidad del aire y de protección de la atmósfera. Derogó el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres Nocivas y Peligrosas aprobado por Real Decreto 2414/1961, de 30 de noviembre. Que establecía una distancia mínima a efectos de emplazamiento de 2 km. A contar del núcleo de población afectada.

Actualmente, por tanto, hay que estar a las normas urbanísticas y Ordenanzas de cada municipio. Y a las disposiciones de cada Comunidad autónoma para conocer si es posible la ubicación en un lugar concreto. Pero esta falta de una regulación común está en la base de que en algunas comunidades haya una autentica eclosión de macrogranjas. Cuando la incidencia sobre el medio ambiente es una cuestión de índole técnica y científica.

En este sentido me referiré a Castilla-La Mancha, donde existe una enorme problemática que tiene revolucionado al mundo rural que se opone a nuevas instalaciones.

MACROGRANJAS EN CASTILLA-LA MANCHA

Por ello se ha producido un desplazamiento hacia esta comunidad de un sinfín de macrogranjas. Y otras muchas que están en trámite, y que  pretenden instalarse en todas las provincias de Castilla-La Mancha.

Las macro-granjas son actividades que producen una enorme contaminación, que afecta tanto al suelo, al agua como a la atmósfera. Una cerda con lechones hasta destete, produce alrededor de 13,97 litros de purines por día. Que hay que gestionar en balsas, y precisan grandes superficies de vertido.

Los purines, además de contaminar el agua, y los acuíferos producen emisiones de amoniaco y precisan un consumo masivo de agua. Que limita y condiciona el desarrollo de otras producciones. Las zonas próximas sufren olores nauseabundos. Y si las emisiones a la atmósfera no están debidamente controladas, pueden perjudicar a la salud de los habitantes.

AYUNTAMIENTOS

En principio los ayuntamientos son los competentes para la concesión de la licencia de obras, y de instalación y funcionamiento y por lo tanto con potestades de inspección y control.

La autorización, de   estas licencias precisa de otras autorizaciones de carácter sectorial a cargo de la Comunidad autónoma. Como la declaración de impacto ambiental y la autorización ambiental integrada, en los que debe estar incorporado el informe de la Confederación Hidrográfica, administración nacional.

Todos estos trámites enrevesados y complejos se dilatan en el tiempo. Y es por ello, por lo que, las actividades empiezan a funcionar con carácter previo, y sin las necesarias comprobaciones.

Al tratarse además de Ayuntamientos pequeños que tienen que atender un sinfín de necesidades y que, con frecuencia, carecen de los recursos humanos y técnicos necesarios, las comprobaciones no llegan. Además, la proximidad y el conocimiento de los habitantes representan una enorme dificultad, para llevar a cabo un control objetivo y frecuente.

Otra realidad es que debido a esta falta de control una vez instaladas las macrogranjas, se van transformando y ampliando sucesivamente por la vía de la comunicación no sustancial de la autorización ambiental integrada.

Por lo que esperemos, que esta norma cuya actualización es tan necesaria, pueda contribuir al control de un sector, poniendo coto a una expansión que no se puede permitir a cualquier precio.

Es totalmente necesario evitar una sobrecarga del medio y mantener la sostenibilidad ambiental del entorno donde se quieren colocar estas instalaciones. La expansión de las explotaciones porcinas no puede, ni debe hacerse en detrimento de otras formas de desarrollo menos contaminantes y con mayor aporte tecnológico.

 

Fuente Confilegal 31 Julio 2018

PLAN RENOVE PURINES

Sustituirán cisternas y sistemas de aplicación de purines con el Plan RENOVE

Las ayudas del Plan RENOVE, permitirán subvencionar la sustitución de cisternas antiguas y dispositivos de plato, abanico o cañón.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPAMA) ha publicado la convocatoria de ayudas directas para la renovación del parque nacional de maquinaria agrícola 2018. Dichas solicitudes podrán presentarse hasta el próximo 15 de septiembre.

La solicitudes y la documentación requerida en las bases reguladoras, establecidas mediante el Real Decreto de 2017. Para la concesión directa de las subvenciones estatales para la renovación del parque nacional de maquinaria agraria, tendrán que presentarse telemáticamente a través del enlace: www.gestionrenove.es

La cuantía de la ayuda será como máximo de 20.000 euros; sin que la ayuda supere en ningún caso el 30% de la nueva inversión.

Real Decreto

Las ayudas se basan en el Real Decreto de 2017. Por el que se modifican otras normativas dictadas para la aplicación en España de la Política Agrícola Común. En el que se establece la prohibición de la aplicación de purines con sistemas de platos, abanico o cañones.

Estos sistemas deberán ser sustituidos por otros de rejas, mangueras o tubos flexibles, tubos rígidos o discos. Que permiten localizar o enterrar el purín en el suelo, sin distribución por aspersión. Todo ello para contribuir a reducir las emisiones de NH3 a la atmósfera. Ya que son derivadas de la aplicación de purines y estiércoles en la agricultura.

Subvención

Con este objetivo se subvenciona la adquisición de cisternas de purín nuevas con sistemas de localización de purín en el suelo. Con achatarramiento de la cisterna y el accesorio de aplicación antiguos. O bien solamente la sustitución del accesorio de aplicación de purín con platos, abanico o cañón por accesorios localizadores del purín en el suelo. Siendo mediante rejas, mangueras o tubos flexibles, tubos rígidos o discos, adaptando para ello la cisterna en uso.

El titular del equipo deberá verificar y legalizar a efectos de cumplir con los requisitos de Tráfico, en el caso de que sea necesario, la instalación del nuevo accesorio a la cisterna en uso.

Los solicitantes de la ayuda deberán inscribir en el Registro Oficial de Maquinaria Agrícola (ROMA). El nuevo accesorio de aplicación de purín y la nueva cisterna, en el caso de que se haya adquirido con la ayuda a nombre del solicitante de la ayuda, antes del 1 de enero de 2018.

Las cisternas y accesorios que se adquieran deberán ser seleccionadas en la relación de equipos subvencionables disponible en la página web en la cumplimentará la solicitud de ayuda: www.gestionrenove.es

 

Fuente: Porcinews 28-6-18

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