PORCINO NACIONAL

Porcino nacional, fortalezas y amenazas

En los últimos años, se está produciendo un notable crecimiento del sector porcino en Aragón y en España. Lo que está llevando a que esta Comunidad Autónoma se iguale con Cataluña. O incluso la supere en algunos momentos, como la principal productora de porcino en nuestro país.
O que España supere a Alemania como líder en esta ganadería en la Unión Europea (UE). Varios son los motivos para esta circunstancia, y en ningún momento podemos achacarlo a la casualidad.
Aragón

Por un lado, en Aragón tenemos un amplio territorio en el que se puede. Tanto realizar la construcción de las instalaciones cumpliendo con las distancias que marca la normativa. Como disponer de superficie agraria que aproveche los estiércoles producidos en estas instalaciones.

En este sentido, hemos visto cómo las granjas de porcino se han ido expandiendo por todo Aragón. Pasando de las zonas tradicionales a zonas en las que la actividad fundamental era la agricultura. Por otro lado, la diversidad en los modelos de negocio dentro del sector, con empresas integradoras.  Con ganaderos “libres” y modelos cooperativos, hacen que el ganadero de porcino cuente con un amplio abanico de elección a la hora de desarrollar su actividad.

La rentabilidad que en los últimos años está ofreciendo el porcino frente a otras ganaderías también es un aliciente a la hora de apostar por él. Teniendo en cuenta las escasas opciones existentes a la hora de optar por una actividad en el medio rural. Paralelo a este incremento en el número de plazas de cebo de porcino. Tanto por la construcción de nuevas granjas como por la ampliación de las ya existentes, se ha producido una serie de mejoras tanto en la genética de los animales.

Como en el manejo y alimentación de los mismos, que ha hecho aumentar el número de lechones producidos y el consiguiente aumento en los kilos de carne puestos en el mercado.

Estancamiento del consumo

Este hecho, unido al estancamiento en el consumo de este tipo de carne, genera que la exportación sea una salida fundamental para la rentabilidad del sector. La búsqueda de nuevos mercados y la consolidación de los ya existentes es una actividad constante en el sector. Esta actividad exportadora requiere de empresas con la dimensión necesaria para hacerlo. Algo que está presente en el sector, y de un sector productor altamente profesionalizado y con un producto con una exigente trazabilidad.

Abundando en el sector productor podemos destacar las mejoras realizadas en las instalaciones porcinas tanto de producción de lechones como de engorde de los mismos. Que las sitúan como punteras a escala mundial.

La exquisita bioseguridad en las granjas ha reducido al mínimo los problemas sanitarios, y la elevada formación del ganadero permite un manejo óptimo de los animales y una gestión integral de la explotación.

No obstante, el sector porcino se enfrenta a amenazas que pueden afectar a este desarrollo sostenido. Las incertidumbres ante los cambios normativos que puedan afectar al sector. En cuanto a instalaciones, bienestar animal o estiércoles, o los movimientos sociales de rechazo a la ganadería intensiva son algunas de ellas. Frente a los primeros debemos exigir a las administraciones públicas la garantía de que las normativas sectoriales del sector porcino no van a sufrir drásticos cambios que obliguen al ganadero a la realización de cuantiosas inversiones que acaben con su rentabilidad. Así como que el uso de los estiércoles como fertilizante agrario vaya a poder realizarse como hasta ahora.

 

Fuente  Agronegocios.es 16 de Octubre de 2018

ENCARECIMIENTO DE LOS PIENSOS

La subida del precio de la colza podría encarecer el pienso

La colza ha relevado en los últimos años a la soja en los piensos para vacuno de leche. Por su menor precio y superiores propiedades nutricionales. Sin embargo, su cotización se prevé que suba durante los próximos meses. Lo que podría llevar a un encarecimiento del pienso.

La colza es cada vez más utilizada en pienso para vacuno de leche

El consumo de harina de colza en las ganaderías de vacuno de leche, y en otras especies, se ha incrementado notablemente en los últimos años. Debido fundamentalmente a su menor precio (262 euros la tonelada esta semana frente a los 345 de la soja). Y a contener una propiedades similares a nivel nutricional, si bien con un contenido menor de proteína bruta (33% frente al 47% de la soja). Aunque con un mejor equilibrio de aminoácidos.

Prueba de ello es que si en 2008 el consumo de colza en Galicia para alimentación animal fue de unas 18.000 toneladas. En 2014, según los datos de AGAFAC, esta cifra superó las 200.000 toneladas. Una cifra que se ha incrementado en los últimos años. Su presencia en la fórmula del pienso puede ir desde el 15 al 50% del peso de la materia seca. Aunque puede llegar al 70%, dependiendo de la especie y del formulador.

Sin embargo, el precio de esta oleaginosa se ha encarecido en los últimos meses de forma notable. Con un precio que se prevé que se mantenga alto e incluso suba en 2019. Lo que podría encarecer el pienso para las explotaciones ganaderas.

 Álvaro Palomo: “Se prevé que la colza se mantenga cara e incluso suba en 2019”

Así lo aseguró Álvaro Palomo, senior trader de oleginosas para los mercados de España y Portugal en SAIPOL. Perteneciente al Grupo Avril, el mayor productor europeo de harina de colza y de girasol. En una jornada organizada esta semana por la cooperativa Delagro sobre materias primas la situación actual y la evolución del mercado de la proteína vegetal para alimentación animal.

“Ahora mismo el precio de la tonelada de la colza en puerto está en España en 262 euros. Cuando hace tres semanas estaba a niveles de 248 euros. Y la previsión de aquí a julio de 2019 es que se mantengan firmes. Es decir, que no bajen o incluso que siga aumentando”, reconoce el ejecutivo.

Las causas hay que buscarlas en factores climáticos y también geopolíticos. Así, explica que “por una parte se ha reducido la cosecha de colza en Europa. Si en la campaña de 2017, que finaliza en octubre, la cosecha fue de unos 23 millones de toneladas, producidas fundamentalmente en Francia y en Alemania. Este año ha bajado a 22 millones de toneladas y en el 2019 se prevé que se reduzca a 19 millones de toneladas. Porque este año la superficie sembrada ha disminuido un 10% debido a la sequía que ha afectado al centro y al norte de la Unión Europea”. Una reducción de 2,5 millones de toneladas que está presionando al alza en los precios.

Guerra comercial

El otro factor de esta subida hay que buscarlo en China. “Debido a sus tensiones con Estados Unidos por los aranceles a la importación de soja norteamericana, China ha multiplicado este año sus compras de girasol de alta proteína del Mar Negro. Lo que presiona al alza los precios de otras oleaginosas, como la colza. Como ejemplo, sin la campaña pasada los chinos compraron unas 170.000 toneladas de harina de girasol en la región del Mar Negro (Ucrania, Rumanía, Rusia..). Este año en lo que llevamos de campaña -va de mediados de septiembre a finales de octubre- ya compraron más de 300.000 toneladas”. Explica Álvaro Palomo. Además, también está incrementando sus compras de harina de colza, para reducir al mínimo sus compras de soja a Estados Unidos.

La consecuencia es que los fabricantes de piensos tendrán que pagar la colza más cara. Una factura que es probable que se acabe trasladando a los ganaderos. Especialmente a aquellos que no tienen acordado precios a medio/largo plazo. Otros substitutivos proteicos de la colza de igual o menor precio son los DDG´s o, en menor medida, la harina de guisante.

La cara positiva es la reducción del precio de la soja, tanto debido a esta guerra comercial entre China y Estados Unidos como al aumento de la cosecha mundial, que este año se prevé que crezca un 9%.

España debería aumentar su producción de proteaginosas

Ante esta situación, el senior trader de oleginosas en SAIPOL aconseja incrementar la producción nacional de colza y de girasol en España para reducir la elevada dependencia de la importación de proteína vegetal.

“Los países del norte de Europa pueden permitirse pagar más por la colza o por la soja no modificada genéticamente. Y ese no es tanto el caso de España” reconoce. En Galicia un cultivo oleaginoso tradicional y que podría aprovecharse para grano es el grelo

SAIPOL: Líder europeo en la producción de harina de colza

SAIPOL es una multinacional francesa creada en los años 80 para comercializar y darle valor a la producción de oleaginosas de Francia. Y también para reducir la dependencia de la Unión Europea de la importación de soja de Estados Unidos, Brasil y Argentina.

A día de hoy Groupe Avril es líder europeo en el sector, con 7 plantas de molturación de pipa de girasol y de grano de colza. De las que en estas campaña prevén molturar 1 y 4 millones de toneladas de harina, respectivamente.

Además de la producción europea, también importan grano de colza de Australia, Mar Negro y de Canadá. Países este último donde han logrado una variedad con un contenido en proteína mínimo garantizado del 36%, frente al 32% de la convencional.

En cuanto al mercado español, SAIPOL es líder en la distribución de colza, vendiendo a los fabricantes de piensos alrededor del 50% de la harina de esta proteaginosa.  Entre 350.000 y 400.000 toneladas. Hay que tener en cuenta que España importa cada año unas 700.000 toneladas de harina de colza para alimentar a su cabaña ganadera. En gran medida para vacuno de leche. “España es un mercado clave para el Groupe Avril”, reconoce Álvaro Palomo.

La multinacional comercializa la colza peletizada, más fácil de transportar al ocupar menos espacio, y por una cuestión sanitaria, ya que en este formato es más difícil su sufra ataques de insectos, como el gorgojo, y el riesgo de contaminación por salmonella es mucho menor, debido al proceso térmico del peletizado. Desde Francia se exporta a España por barco para desembarcar en una red de 10 puertos, entre los que están los de Marín o el de A Coruña. El producto cumple con estándares de calidad higiénico sanitaria como el GMP +, así como otras certificaciones ISO.

Previsiones de cosechas de cereales y proteaginosas en España y en el mundo

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) estima un “fuerte” aumento del 58,4% -hasta las 19,44 millones de toneladas- de la cosecha de cereal de otoño-invierno 2018, respecto a la anterior temporada, así como una producción de uva para vinificación de 5,32 millones t (+11,7%).
Así se desprende del último informe mensual “Avances de superficies y producciones de cultivos“, publicado por el MAPA con datos a 31 de julio de 2018.

De las estimaciones de producción de cereal de otoño-invierno 2018 destaca su contraste con la cosecha anterior, que “fue excepcionalmente baja en varias comunidades autónomas” y que para este año registra subidas para todos los cultivos, entre las que destaca la del centeno (396.800 t, +201,1%).
El mayor volumen corresponde a la cebada (9,21 millones t, +55m2%), de las que 8,30 millones es del tipo dos carreras (54,7%) y el las restantes 909.000 t, a la de seis carreras (+59,8%),

La producción de trigo, según el informe, ronda los 7,84 millones t (+57,2%), de los que 6,56 millones t son de trigo blando (+71,4%) y los restantes 1,27 millones t, de trigo duro (+10,3%).

Las estimaciones para avena se fijan en 1,40 millones t (+61,2%) y las de triticale, en 586.900 t (+68%).

Los primeros avances de cereales de primavera de la cosecha 2018 “aún preliminares” reflejan descensos tanto para el maíz (3,66 millones t, -3,1%) como para el arroz (773.300 t, -4%) y el sorgo (33.100 t, -22,9%).

En cultivos industriales, Agricultura fija la campaña de remolacha de verano en 705.400 t (+ 6,7%); la de girasol, en un 976.900 t (+10%); la de colza, en 195.500 t (+37,7%), y la de algodón -la única que decrece-, en 178.800 t (-8,6%).

En relación a las leguminosas grano, subraya que hay “ascensos importantes” en lentejas (40.700 t, +119,7%), veza (134.500 t, +67,6%), garbanzos (56.500 t, +45%), yeros (71.200 t, +38,2%) y guisantes secos (260.400 t, +34%); reducen su volumen las judías secas (16.200 t, -18,1%) y las habas secas (46.400 t, -8,8%).

La cosecha mundial de soja se prevé que crezca este año un 9%

El Consejo Internacional de Cereales (CIC) elevó en su último informe, del 27 de septiembre, sus pronósticos para la producción mundial de maíz en la temporada 2018/2019 en 10 millones de toneladas, a 1.074 millones de toneladas, por una mejoría del panorama de los cultivos en Estados Unidos, la Unión Europea y Ucrania.

En una actualización mensual, el organismo intergubernamental aumentó su pronóstico para la cosecha de maíz en Estados Unidos a 376,6 millones de toneladas desde un cálculo previo de 370,5 millones de toneladas, y ahora se ubica sobre los 371,0 millones de toneladas de la temporada pasada.

El CIC elevó su cálculo para la cosecha de maíz de la Unión Europea a 63,1 millones de toneladas desde una proyección anterior de 60,4 millones de toneladas, reflejando en gran medida una revisión alcista para Rumania.

Producción de Soja

La producción mundial de soja en 2018/2019 fue calculada en 370 millones de toneladas, que se compara a una estimación anterior de 366 millones de toneladas y a las 339 millones de toneladas de la temporada anterior.
“Brasil y Estados Unidos probablemente van a trillar cosechas récord y como se prevé que repunte la producción en Argentina, la producción global podría expandirse un 9 por ciento interanual”, sostuvo el CIC.

En tanto, el CIC también subió su cálculo para la producción mundial de trigo 2018/2019 en 1 millón de toneladas, a 717 millones de toneladas. Una revisión alcista para Rusia fue contrarrestada en gran medida por una proyección más baja para Australia.

El consejo afirmó que una evaluación temprana de los pronósticos para la siembra de trigo en la temporada 2019/2020 apuntaba al primer incremento en el área sembrada en cuatro temporadas, gracias al potencial de mejores retornos, aunque las lluvias adicionales serían beneficiosas en algunas regiones.

USO DE ANTIMICROBIANOS

Dinamarca: datos sobre el uso de antimicrobianos en animales en 2017

 

El uso de antimicrobianos en animales en Dinamarca cayó en 2017. Este es uno de los hallazgos del informe anual del DANMAP para 2017.

En 2017, el consumo total de antimicrobianos (en kilos) en animales en Dinamarca fue aproximadamente un 3% (3,4 toneladas) menor que en 2016. Lo que está en línea con la tendencia observada en los tres años anteriores. En general, el uso veterinario de antimicrobianos ha disminuido aproximadamente un 14% entre 2013 a 2017. Lo que equivale a una reducción de más de 16 toneladas.

Menor consumo en la producción porcina

La disminución en el uso total de antimicrobianos se debió principalmente a la disminución de su uso en cerdos (-4% en 2017 en comparación con el año anterior, medidos en dosis y ajustados por el número de cerdos producidos por año). En concreto, hubo una disminución del uso del 5-6% en cerdas, lechones y cerdos de engorde. Y un aumento de alrededor del 1% en destetados.

La producción de cerdos en Dinamarca constituye aproximadamente el 85% de la producción de carne del país. Y alrededor del 74% del total de los antimicrobianos prescritos por veterinarios en Dinamarca se utiliza en cerdos.

Efecto significativo del sistema de “tarjeta amarilla”

Desde 2010, Dinamarca puso en marcha el sistema de “tarjeta amarilla” . Bajo el cual los productores porcinos que exceden los umbrales de consumo establecidos por las autoridades, reciben una tarjeta amarilla y una orden para reducir el uso de antimicrobianos. A partir de 2016, el uso de tetraciclinas y antimicrobianos de importancia crítica en el tratamiento de enfermedades en humanos se penaliza más de forma que bajo estas nuevas reglas, el uso de tetraciclinas ha disminuido en un tercio (de 22,453 kg en 2016 a 15,212 kg en 2017) mientras que el uso de colistina fue casi nulo tras el primer trimestre de 2017.

 

Fuente 3tres3.com 26/10/18

SALUD INTESTINAL Y RESISTENCIA ANTIMICROBIANA

Mantener la estructura y la función óptimas del tracto gastrointestinal (TGI). es necesario para conseguir una producción porcina sostenible y económica rentable.

El TIG es el responsable de regular la homeostasis fisiológica que proporciona al cerdo la capacidad de afrontar desafíos infecciosos. Por ejemplo, patógenos entéricos  y no infecciosos (por ejemplo, factores estresantes de la producción).

¿Qué significa el término ‘salud intestinal’?

La ‘salud intestinal’ es un término comúnmente utilizado que atrae mucha la atención. Aunque falta realmente una definición clara de la expresión. Pero, en términos generales, según Pluske et al. 2018:

La ‘salud intestinal’ abarca una serie de características fisiológicas y funcionales que incluyen:

➢ la digestión y absorción de nutrientes

➢ metabolismo y generación de energía

➢ una microbiota / microbioma estable y apropiado

➢ mecanismos de defensa que incluyen la función de barrera y los mecanismos inmunes de la mucosa

➢ y las interacciones entre estos componentes

Debidos a los cambios profundos en la estructura y función de TIG asociados a la transición posterior al destete. La “salud intestinal” en los lechones es obviamente de gran interés para la producción porcina.

icono-check-accion La inclusión de compuestos antimicrobianos, en las dietas y (o) en el agua, incluidos los antibióticos, matan microbios o inhiben su crecimiento. Y ayudan a los lechones durante este periodo de cambio, reduciendo los impactos del control de crecimiento posterior al destete.

icono-alertaSin embargo, la necesidad de implementar diferentes estrategias de alimentación y (o) incluir aditivos para piensos. (Por ejemplo, Pew Charitable Trusts, 2017) debido a las prohibiciones / reducciones en el uso de ciertos compuestos antimicrobianos en algunas partes del mundo han puesto mayor énfasis en el concepto de ‘intestino sano‘.

Un deterioro en la salud intestinal del cerdo, en presencia de enfermedades entéricas después del destete. Puede ser sinónimo de la afectación de la salud general del animal. Y aunque se pueden establecer algunas relaciones directas entre el rendimiento y la eficiencia del cerdo. Y un TGI “saludable” a veces esta conexión es más sutil y menos obvia, especialmente en ausencia de enfermedades entéricas manifiestas (Pluske et al., 2018).

Una de las claves para comprender la ‘salud intestinal’ es la microbiota. Es decir, la comunidad ecológica de microorganismos comensales, simbióticos y patógenos que habitan en el tracto gastrointestinal (TGI).

Microbioma.

Debemos anotar que, como sinónimo, microbioma describe los genomas colectivos de los microorganismos que residen en el TGI o los propios microorganismos.

Si bien el término microbioma se refiere técnicamente a la población de bacterias, levaduras, hongos, virus y protozoos dentro de un ecosistema. El término a menudo se usa ampliamente para referirse solo a la composición bacteriana.

Sin embargo, la terminología apropiada cuando se explora la población bacteriana es microbioma o microbiota bacteriana.

El barrido del microbioma bacteriano en cerdos y sus complejas interacciones con el huésped y el entorno externo. (Por ejemplo, a través de la dieta o a través del medio ambiente) es un fenómeno relativamente nuevo, e impulsado en gran medida por la creciente disponibilidad. Y menor costo de las nuevas tecnologías de secuenciación genómica.

 Un número cada vez mayor de estudios sugieren que existe un microbioma bacteriano porcino “central”. Que podría utilizarse como referencia para una población de TGI “sano”.

La investigación sobre la microbiota del TGI del cerdo ha adquirido una perspectiva nueva y más urgente por las ya mencionadas prohibiciones / reducciones en el uso de algunos compuestos antimicrobianos para la producción porcina. En la que se hace necesario mantener una microbiota del TGI sano ante campos de interés clave con diversos factores estresantes y enfermedades infecciosas. (Brüssow, 2017).

Sin embargo, algunos compuestos antimicrobianos todavía se permite su uso en algunos países en todo el mundo. Por lo que se ha creado una área paralela de interés (y preocupación) frente a la capacidad de numerosos miembros de la comunidad de microbiota del TGI para ser resistentes a algunos tipos de compuestos antimicrobianos. Y especialmente a los antibióticos denominados – CIAs, critically important antibiotics-utilizados también en medicina humana.

 

 

Fuente texto e imagen: Nutricion animal info Sept 2018

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