USO DE INSECTOS EN ALIMENTACIÓN ANIMAL

Investigan el uso de insectos en la alimentación animal

Es posible sustituir gradualmente la dieta convencional de peces y aves. Esta es a  base de harina de pescado y salvado de soja. Se podría sustituir por una dieta equilibrada con insectos.

Científicos brasileños y de Camerún comprobaron esa viabilidad en una investigación conjunta que acaba de concluir.

Ellos están trabajando para que insectos como el escarabajo Tenebrio (Molitor), el grillo-negro (Gryllus assimilis) y la mosca negra (Illucens Hewrmetia) se conviertan en alimento alternativo para las aves y los peces criados a nivel de la agricultura familiar.

En todos los experimentos llevados a cabo en Brasil y Camerún con pollos y tilapias, el porcentaje de harina de insectos introducido en la alimentación de estos animales y la aceptación fueron significativas.

  • En la ración para el bagre africano, se introdujo un 60% de larva de mosca soldado negra.
  • Y en la dieta de pollo de corte y tilapia, los investigadores sustituyeron el 15% del ingrediente proteico por larva de mosca soldado negra.

 

Estos resultados muestran que estamos en el camino en la búsqueda de alternativas de alimentos sin impactos negativos en los peces y las aves de corral“. Dice la investigadora Janaina Kimpara, de la Embrapa Medio Norte (PI), que dirigió la investigación.

Necesitamos ahora avanzar en los estudios para que las raciones de peces y aves puedan recibir porcentajes mayores aún de insectos. Iniciando así un nuevo ciclo alimentario en las pequeñas propiedades“.

La científica del área de acuicultura revela tres cuestiones importantes para defender a medio plazo la inserción de insectos en la alimentación de peces y aves.

3 Cuestiones

» La cuestión ambiental. Los insectos sustituyen parte de las raciones a base de soja empleadas en la alimentación de pollo, bovinos, porcinos, caprinos y ovinos. Lo que reduce la presión para el aumento de las áreas plantadas.

  • Para la ración de algunas especies carnívoras de peces en cautiverio es común el uso de la harina de pescado. Ésta es elaborada con animales pescados.
  • El impacto negativo de este producto. Según la investigadora, este es la pesca predatoria que no respeta la fase de reproducción de los animales.
  • El perfil de aminoácidos de la harina de insectos en general. Comprobado en el estudio, de acuerdo con la investigadora, es similar al de la harina de pescado encontrada en el mercado.

 

» Cuestión económica. Otro punto positivo es que la dieta de insectos es más económica. “Tiene aspectos que son la base de supervivencia de la pequeña propiedad, como el equilibrio entre productividad, fácil mantenimiento, poca mano de obra e insumos“. Afirma la científica, que estudia también la posibilidad del reciclaje de residuos. Como restos de alimentos domésticos o productos no vendidos. Según Kimpara, otro factor importante es el costo de importación de la ración. Muchas veces inviable para pequeñas comunidades en Brasil y en países de África.

 

» Seguridad alimentaria: la seguridad alimentaria es la tercera cuestión que fundamenta la viabilidad de la ración hecha con insectos, en opinión de la científica. “Es importante que el productor sepa qué tipo de alimento está dando para sus animales“, recomienda.

 

Fuente nutricionanimal.nfo 6/11/18

ACUICULTURA DE FUTURO

España toma nota de Noruega para la acuicultura y la pesca del futuro

La acuicultura representa la mitad de la producción pesquera mundial. Y llegará al 54 por ciento en 2030, según expertos.

La acuicultura representa en torno al 47 por ciento de los 180 millones de toneladas que alcanza la producción pesquera mundial. Hasta el 53% si se tiene en cuenta la producción no destinada al consumo humano. Y se espera que llegará a suponer el 54 por ciento del total en 2030. Según datos de la Conferencia Internacional sobre Sostenibilidad ‘Del mar a la mesa’. Celebrada este martes en Madrid.

Población mundial.

Según las predicciones de Naciones Unidas, en 2050 la población mundial habrá superado los 10.000 millones de personas. Lo que provocará un incremento del 70% en la producción alimentaria y exigirá la implantación de prácticas más eficientes y sostenibles para abastecer la demanda mundial. En este sentido, la pesca y la acuicultura son fundamentales para la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODS) fijados por Naciones Unidas en la Agenda 2030. También lo son para la conservación de los océanos, los mares y los recursos marinos y contribuir al desarrollo sostenible. Según indicaron el centenar de expertos reunidos en Madrid en la Conferencia Internacional sobre Sostenibilidad “Del mar a la mesa”. Organizada la semana pasada por el Consejo de Productos del Mar de Noruega, junto con Innovation Norway y la Embajada de Noruega.

La producción pesquera mundial supera las 180 toneladas anuales. De los cuales la acuicultura representa un 47 % del total. Y un 53 % si se excluyen los usos no alimentarios (preparación de harina y aceite de pescado). La acuicultura, que concentra casi el 50% de los productos pesqueros mundiales, ha favorecido el crecimiento del suministro de pescado para el consumo humano. Y juega un papel fundamental en la lucha contra el hambre. Unas cifras que confirman la importante expansión del sector en los últimos cuarenta años. Impactando positivamente en la seguridad alimentaria y la nutrición, generando ingresos, empleo y comercio.

Previsiones

Las previsiones de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señalan que el principal aumento de la producción pesquera tendrá su origen en la acuicultura. Alcanzando las 109 millones de toneladas en 2030 con un ritmo de crecimiento anual medio del 4 % hasta esa fecha. De la misma forma, se prevé que el porcentaje de especies cultivadas en la producción pesquera, un 47 % en la actualidad, supere el de las especies salvajes por primera vez en 2020. Y que aumente al 54 % en 2030.

Noruega como espejo

El director del Consejo de Productos del Mar de Noruega en España, Bjorn-Erik Stabell, asegura que “la acuicultura es una práctica de referencia y sostenibilidad. Aunque un tercio de la producción mundial de proteínas procedade los productos del mar”. Stabell alaba “el riguroso sistema de gestión de recursos de Noruega”. Que permite preservar los recursos naturales con mayor facilidad. “El desarrollo de métodos más sostenibles y tecnológicamente avanzados en acuicultura nos proporciona [en referencia a España] las mejores oportunidades para satisfacer la creciente necesidad mundial de alimentos sin dañar el medio ambiente”, apunta.

Fuente Innovaspain 18/9/18

ACUICULTURA ECOLÓGICA

Acuicultura ecológica frente a la creciente demanda y consumo de pescado en el mundo

El objetivo que se persigue es reducir el impacto negativo para el medio ambiente de las piscifactorías y mejorar la calidad del pescado.

Aqua 2018, congreso internacional celebrado en Montpellier (Francia), ha puesto de manifiesto la necesidad de lograr una evolución en la acuicultura ecológica para hacer frente a la creciente demanda de pescado en el mundo. Y reducir el impacto negativo para el medio ambiente del cultivo en masa de peces.

Produciremos más pescado. Pero para poder hacerlo, es necesario que la acuicultura tenga un menor impacto para el medio ambiente. Porque tiene consecuencias para la propia acuicultura. Hay cada vez más problemas de mortalidad entre los peces, además del riesgo de enfermedades“. Asegura Lionel Dabbadie, investigador del Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica para el Desarrollo (CIRAD).

Se da la circunstancia de que el consumo de pescado en el mundo está en gran medida determinado por la producción en psicifactorias. Que proporcionan más de un 50 por ciento del total. Según el último informe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La acuicultura representaba más del 53% de la producción de pescado en el mundo, con 171 millones de toneladas producidas en 2016. Además, el consumo anual de pescado por habitante en el planeta se situó en 20,5 kilos en 2017.  Mientras que en 1961 era sólo de 9 kilos.

Lionel Dabbadie asegura que el incremento de la demanda “no puede satisfacerse a través de la pesca” por las limitaciones impuestas. “Incluso impulsando la pesca sostenible, podremos mantener las existencias actuales de peces. Pero estas no aumentarán, así que resulta básico que este incremento lo sufrague la piscicultura”. Añade.

Dos sistemas a desarrollar

Para que la Acuicultura ecológica se imponga es necesario trabajar en dos sistemas. Uno tradicional relacionado con la agroecología. Y el de las piscifactorías convencionales. El primero hace referencia a la piscicultura en campos de arroz, una práctica muy extendida en Asia que permite liberar, por la acción de los peces, nuevas sales nutritivas y favorecer el cultivo. También podría extenderse a huertos y cultivos urbanos y aprovechar así los excrementos de los peces como abono.

En el caso de desarrollar la sostenibilidad de las piscifactorías convencionales. El ejemplo noruego es bastante gráfico: se introducen en las granjas de salmones una especie diminuta, los lumpos. Que prolifera encima de las escamas de otros peces y que sirve como alternativa a los productos fitosanitarios.

 

Fuente As 28/8/18

UN TERCIO DE LOS BANCOS DE PECES ESTÁN SOBREEXPLOTADOS

La situación se ha deteriorado respecto a la última evaluación hace dos años. El sector de la acuicultura sigue en expansión mientras la pesca experimenta un ligero descenso.

 

El 33,1% de los bancos de peces se explota de forma insostenible. Según el último informe de la FAO (agencia de la ONU para la alimentación y la agricultura) sobre el estado de la pesca y la acuicultura en el mundo. Esto es, un tercio de las especies analizadas (un 2% más que dos años antes) se pesca de manera que no permite su repoblación de forma natural. “Ese es el mensaje más negativo. Porque conseguir que toda la pesca sea sostenible es prácticamente imposible, pero estamos yendo en dirección contraria”. Apunta Manuel Barange, directivo de la agencia.

El informe bienal de la organización sobre el sector, publicado este lunes con los datos de 2015 y 2016, considera “poco probable” que se puedan “reconstruir” esas poblaciones en un futuro próximo. Porque lograrlo, advierte, lleva tiempo: entre dos y tres veces el periodo de vida de los peces. Los niveles más altos de capturas insostenibles se detectan en el Mediterráno “sobre todo por la inestabilidad política”, en palabras del experto de FAO—, el Mar Negro, y ambos lados de Sudamérica, mientras que las zonas mejor gestionadas están repartidas por el resto del Océano Pacífico. La pesca ilegal contribuye a agravar el problema.

“La sobreexplotación tiende a empeorar en los países en desarrollo, y eso nos preocupa, porque además esos países, aunque solo sea por el crecimiento de la población, van a necesitar mucho más pescado en las próximas décadas”, observa Barange. “Pero, al mismo tiempo, en los países desarrollados vemos una mejora. Eso demuestra que una buena gestión da sus frutos y que sabemos cómo hacerla: cuando hay voluntad política y fondos, la cosa funciona”.

Estado mundial

El estado mundial de la pesca y la acuicultura confirma las tendencias de la anterior edición. En 2016 se produjeron en el mundo 171 millones de toneladas de pescado, con un valor de primera venta de 362.000 millones de dólares. La acuicultura sigue en expansión mientras las capturas marinas se mantienen, aunque con un ligero descenso (de 92,7 millones de toneladas en 2015 a 90,9 en 2016). “Pero hay un avance importante: el porcentaje de todo ese pescado que se dedica a la alimentación humana es ya del 88%”, señala Barange. “Y hemos conseguido reducir mucho las pérdidas antes de llegar al plato y ser más eficientes”, agrega. El otro 12% se dedica principalmente a producir harinas y aceites de pescado no destinados a la mesa.

De esa gran mayoría del pescado que sí acaba en los platos, más de la mitad (53%) proviene del cultivo de animales acuáticos, gracias sobre todo al enorme desarrollo del sector en las últimas décadas. “Tenemos que continuar con ese crecimiento, pero no solo en Asia y no solo en China”, opina Barange. “En otros lugares, y en África en particular, puede ser una gran baza para la seguridad alimentaria de las próximas décadas. Pero para eso hacen falta infraestructuras, apoyo técnico y, sobre todo, financiación”.

El futuro

Un futuro que pasa necesariamente por la evolución del gigante asiático, responsable de más de la mitad de la producción global en acuicultura y de casi el 17% de las capturas marinas. “Es importante lo que haga China, y ya han dicho que en los próximos años van a reducir la actividad en ambos subsectores [el último plan quinquenal prevé una bajada de cerca de cinco millones de toneladas para 2020]. Pero el impacto de esas decisiones a nivel mundial dependerá de lo que hagan otros países”, explica el experto de la FAO.

Mientras tanto, el consumo de pescado per capita sigue en aumento: el mundo ha pasado de nueve kilos por persona y año en 1961 a una estimación de entre 20,3 y 20,5 en 2016. La mayor cantidad se registra en algunas pequeñas islas de Oceanía, con casi 50 kilos. Las más bajas, en Asia central y otros países sin acceso al mar, con poco más de dos kilos. Las especies más pescadas fueron el abadejo de Alaska (Theragra calcogramma) y la anchoveta de Perú (Engraulis rigens), a pesar de que las capturas de esta última cayeron un 51% en 2016 respecto a la media de la década anterior, sobre todo por los efectos del fenómeno de El Niño.

España, con algo más de 905.000 toneladas, es el 19º país que más pesca en el mar, tras registrar un descenso del 5,6% en las capturas entre 2015 y 2016.

 

 

Fuente El Pais 9/7/18