EMISIÓN DE AMONÍACO

Además España ha vuelto a vulnerar los límites de emisión de amoniaco. El último balance, con datos de 2016, indica que se liberaron 465.000 toneladas. Más de un 30% por encima del umbral máximo de 353.000. Este techo no se ha respetado desde que entró en vigor en 2010. «Un continuado aumento arrastrado por el incremento de la cabaña ganadera». Explica el Ministerio de Agricultura. Y al frente de esa burbuja del amoniaco están las macrogranjas de cerdos. Según ha crecido al censo porcino ha caído el número total de explotaciones. Pero han aumentado aquellas de mayor volumen.

El 96% de las emisiones españolas de amoniaco provienen del sector agrario. Según el  análisis de la Comisión Europea. Las dos principales fuentes son el uso de fertilizantes sintéticos y los cerdos. Concretamente sus excrementos. Sin embargo, mientras en la última revisión el amoniaco de los fertilizantes ha bajado, el de la ganadería ha subido. Según el Inventario de Emisiones del Gobierno español.

El amoniaco está en la lista de la Agencia Europea del Medio Ambiente de elementos que hay que reducir al máximo. Pasa del aire a la tierra y el agua. Acidifica los ecosistemas naturales, es decir, impide la vida. Pero, además, es uno de los precursores de las micropartículas PM 2,5, las más nocivas para la salud humana. Su minúsculo tamaño hace que penetren más en el sistema respiratorio.

Menos explotaciones, pero más grandes.

El «aumento de la cabaña ganadera» mencionada por el Gobierno queda reflejado por los datos del Ministerio de Agricultura. En España se crían cada vez más cerdos, en menos granjas que van creciendo de tamaño.

Nuestro censo porcino estaba en unos 26 millones de cerdos hasta 2014 cuando aumentó la cría a un ritmo de más de un millón extra de ejemplares por año. Ahora está en 30 millones. Sin embargo, si en 2010 había 94.000 explotaciones. En junio de 2018 se contabilizaron algo más de 86.000. El 80% se dedica a la ganadería intensiva. Mientras tanto, las granjas de mayor volumen de cerdos no han parado de crecer: en 2010 eran 1.595. Este año están operativas 2.033. Un 27% más.

La organización SEO-Birdlife lo ha llamado «burbuja del cerdo». Y en Amigos de la Tierra analizan que esta industria «se expande con rapidez basada en la concentración, bajos costes de producción y fuerte dependencia de mercados internacionales». España es el principal exportador de cerdos de la UE (y tercero del mundo). «Pero no está asumiendo sus graves impactos ambientales», dicen. La Asociación Nacional de Productores de Ganado Porcino no ha respondido a eldiario.es acerca de estas cuestiones.

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, por su parte, dice que «la producción de amoniaco depende, fundamentalmente, del número total de animales (independientemente del tamaño de la granja) y de la alimentación que se les administre» y añade que las explotaciones más grandes «están sujetas a un sistema de autorización más exigente».

Sin embargo, de las 2.500 empresas cuyas emisiones de amoniaco rebasaron los límites permitidos en los últimos 10 años, el 94% eran granjas porcinas, según recopiló El Confidencial del Registro Estatal de Emisiones. La organización Ecologistas en Acción abunda en que algunas explotaciones se planifican al borde de los 2.000 cerdos para no tener la obligación de una Evaluación Ambiental.

Aunque tradicionalmente la industria porcina se concentra sobre todo en Aragón y Cataluña, otras comunidades están recibiendo una creciente ola de proyectos: en Castilla y León se presentaron más de 200 proyectos de granjas intensivas de porcino en 2016 y 2017. En Aragón 115. En Castilla-La Mancha la proliferación de proyectos en Guadalajara y Cuenca ha provocado una contestación social que ha llegado incluso al Parlamento regional.

Ana Carricondo, de SEO-Birdlife, cuenta que la preocupación viene por «el efecto acumulativo que tiene la extensión de este modelo: la ocupación de territorio en zonas ambientalmente sensibles, el consumo de agua y la gestión de los purines». Y «la expulsión del modelo extensivo por el industrial pensado para la exportación».

Petición a Europa desestimada.

El amoniaco y sus consecuencias negativas no son algo sobrevenido o de reciente descubrimiento. Se incluyó como uno de los cuatro elementos que los países debían controlar en el Protocolo de Gotemburgo de 1999. Que entró en vigor en 2005 y al que España está adherida. Estos techos también han sido recogidos por la legislación de la Unión Europea.

De hecho, España solicitó en 2017 a Europa un ajuste en la estimación de las emisiones ya que el anterior Ejecutivo creía que los techos estaban «infravalorados». Europa no aceptó esa revisión, lo que podría derivar en un procedimiento de infracción contra España por incumplir la normativa ambiental.

Así las cosas, el pasado 6 de julio, se publicó el decreto de medidas para la reducción de emisiones nacionales de contaminantes atmosféricos. El Ministerio actual argumenta que este decreto «es la base para un Programa Nacional de Control de la Contaminación Atmosférica. En el que se incluye, entre otras cosas, las medidas específicas para cumplir los compromisos de reducción de emisiones de amoniaco». Compromisos que, hasta ahora, nunca se han respetado.

El Gobierno prepara una regulación de las granjas para atajar el exceso de emisiones.

El Gobierno admite que es necesaria una nueva regulación de la producción de cerdos para hacerla compatible con el respeto al medioambiente y la seguridad animal. La evolución del sector porcino obliga a remodelar la normativa sobre las explotaciones de cerdos.

El Ministerio de Agricultura acaba de abrir las consultas para redactar un real decreto para ordenar las granjas porcinas y admite que se ha hecho obligatorio «garantizar un crecimiento ordenado» que combine el desarrollo económico y el ámbito medioambiental.»La norma debe establecer unos criterios respecto a la dimensión de las explotaciones que permitan garantizar la sostenibilidad económica de los productores.  Además de la sostenibilidad ambiental del entorno», escribe el Ejecutivo.

El Gobierno explica que que son precisas «una serie de medidas que permitan reducir las emisiones globales de amoniaco a la atmósfera». Y gestionar los estiércoles según «indica la realidad científica». También se incluirán medidas para «reforzar y ampliar los requisitos existentes en materia de bioseguridad y sanidad animal».

 

Fuente ElDiario 22/7/18

macrogranjas

MACROGRANJAS

El problema de las macrogranjas, a raíz de la nueva normativa que llega sobre explotaciones porcinas

 

El 3 de agosto finalizó la consulta pública del proyecto de Real Decreto. En el  se establecerán las normas básicas de ordenación de las explotaciones porcinas intensivas. Que sustituirá a la normativa actualmente en vigor constituida por el Real Decreto 324/2000, de 10 marzo. En el  se regulan los requisitos generales que tienen que cumplir las explotaciones de ganado porcino o macrogranjas.

La situación del sector en España ha variado notablemente en el transcurso de los últimos años. De forma que nos hemos convertido en el cuarto productor mundial de carne de cerdo. Con un censo de animales que ocupa el tercer lugar a nivel mundial.

La nueva disposición tendrá que regular distancias de ubicación de las explotaciones. Estableciendo unos límites mínimos tanto entre las distintas macro granjas y otros establecimientos de similares características. Como con los núcleos urbanos con carácter uniforme para toda España. La Ley 34/2007 de 15 de noviembre de calidad del aire y de protección de la atmósfera. Derogó el Reglamento de Actividades Molestas, Insalubres Nocivas y Peligrosas aprobado por Real Decreto 2414/1961, de 30 de noviembre. Que establecía una distancia mínima a efectos de emplazamiento de 2 km. A contar del núcleo de población afectada.

Actualmente, por tanto, hay que estar a las normas urbanísticas y Ordenanzas de cada municipio. Y a las disposiciones de cada Comunidad autónoma para conocer si es posible la ubicación en un lugar concreto. Pero esta falta de una regulación común está en la base de que en algunas comunidades haya una autentica eclosión de macrogranjas. Cuando la incidencia sobre el medio ambiente es una cuestión de índole técnica y científica.

En este sentido me referiré a Castilla-La Mancha, donde existe una enorme problemática que tiene revolucionado al mundo rural que se opone a nuevas instalaciones.

MACROGRANJAS EN CASTILLA-LA MANCHA

Por ello se ha producido un desplazamiento hacia esta comunidad de un sinfín de macrogranjas. Y otras muchas que están en trámite, y que  pretenden instalarse en todas las provincias de Castilla-La Mancha.

Las macro-granjas son actividades que producen una enorme contaminación, que afecta tanto al suelo, al agua como a la atmósfera. Una cerda con lechones hasta destete, produce alrededor de 13,97 litros de purines por día. Que hay que gestionar en balsas, y precisan grandes superficies de vertido.

Los purines, además de contaminar el agua, y los acuíferos producen emisiones de amoniaco y precisan un consumo masivo de agua. Que limita y condiciona el desarrollo de otras producciones. Las zonas próximas sufren olores nauseabundos. Y si las emisiones a la atmósfera no están debidamente controladas, pueden perjudicar a la salud de los habitantes.

AYUNTAMIENTOS

En principio los ayuntamientos son los competentes para la concesión de la licencia de obras, y de instalación y funcionamiento y por lo tanto con potestades de inspección y control.

La autorización, de   estas licencias precisa de otras autorizaciones de carácter sectorial a cargo de la Comunidad autónoma. Como la declaración de impacto ambiental y la autorización ambiental integrada, en los que debe estar incorporado el informe de la Confederación Hidrográfica, administración nacional.

Todos estos trámites enrevesados y complejos se dilatan en el tiempo. Y es por ello, por lo que, las actividades empiezan a funcionar con carácter previo, y sin las necesarias comprobaciones.

Al tratarse además de Ayuntamientos pequeños que tienen que atender un sinfín de necesidades y que, con frecuencia, carecen de los recursos humanos y técnicos necesarios, las comprobaciones no llegan. Además, la proximidad y el conocimiento de los habitantes representan una enorme dificultad, para llevar a cabo un control objetivo y frecuente.

Otra realidad es que debido a esta falta de control una vez instaladas las macrogranjas, se van transformando y ampliando sucesivamente por la vía de la comunicación no sustancial de la autorización ambiental integrada.

Por lo que esperemos, que esta norma cuya actualización es tan necesaria, pueda contribuir al control de un sector, poniendo coto a una expansión que no se puede permitir a cualquier precio.

Es totalmente necesario evitar una sobrecarga del medio y mantener la sostenibilidad ambiental del entorno donde se quieren colocar estas instalaciones. La expansión de las explotaciones porcinas no puede, ni debe hacerse en detrimento de otras formas de desarrollo menos contaminantes y con mayor aporte tecnológico.

 

Fuente Confilegal 31 Julio 2018

PRUEBA APLIDIUM F4F KLANT 703000 PORCINO

PRUEBA APLIDIUM F4F 703000 PORCINO

De nuevo os traemos una de las  pruebas realizadas en el F4F 703000 . Hoy analizaremos como funciona en el sector porcino en un estudio realizado con más de 1200 cerdos.

 

Conclusiones

A través de los resultados obtenidos podemos concluir de forma contundente los siguientes aspectos:

  1. Una mejora importante del índice de conversión
  2. Una ganancia de peso mayor en menor tiempo
  3. Menor generación de Nitrógeno Endógeno digestivo. En todos los valores absolutos de los Análisis de Nitrógeno, existe un valor inferior respecto al análisis del Control.
  4. Capacidad Amonificante; no permitir la volatilización de Amoniaco, el cual, aunque en la atmósfera no sea percibido por la buena ventilación de las instalaciones, es cierto que igualmente que el hecho de fijarlo implica menos emisión y por tanto, que el NH3 cruce la línea respiratoria de los animales. En todos los valores relativos en cambio se indica un mayor porcentaje de fijación de Amonio sobre el Nitrógeno Generado.
  5. Menor uso de antibióticos
  6. Menos contaminación tanto para las personas como para los animales.
  7. Mejora  en los purines, con lo que adquieren un mayor valor agronómico.

Estudio analíticas:

PORCINO

 

AMONIACO EN EL AIRE

AMONIACO EN EL AIRE

Orina de cerdo y amoniaco en el aire: España tiene un problema ambiental por resolver

  

En 2010, la Agencia Europea de Medio Ambiente decretó restringir al máximo la emisión de cuatro contaminantes muy tóxicos. Son nocivos tanto para la salud humana como para la naturaleza. Estos eran el dióxido de azufre, los óxidos de nitrógeno, los compuestos orgánicos volátiles y el amoniaco.

Por sexto año consecutivo desde que se implantaron estos techos de emisión, España ha incumplido el límite de contaminación por amoniaco. En el año 2013, el nuestro era el único país de Europa que no  había reducido sus emisiones de amoniaco. Además las había aumentado en un 11% con respecto a 1990.

¿De dónde vienen las emisiones?

España está obligada a introducir en el Registro Estatal de Emisiones y Fuentes Contaminantes aquellos valores que superen el umbral permitido de 10.000 kilos al año. En la última década, 2330 empresas de nuestro país se excedieron en sus emisiones de amoniaco a la atmósfera. De ellas, casi el 94% eran granjas (1.293 de cerdos para producción de carne, 537 de cerdas para reproducción y 356 para aves).

El podio de los principales emisores lo ocupan el complejo de la química belga Solvay en Torrelavega (Cantabria) y las dos plantas que Fertiberia tiene en Huelva y Palos de la Frontera. Este periódico se ha puesto en contacto con ambas multinacionales para contemplar sus planes de reducción de amoniaco, sin éxito.

La tendencia es peligrosamente ascendente. En 2007, los datos señalan que 1296 empresas españolas se habían excedido del umbral de emisiones emitiendo más de 45 millones de kilos de amoniaco. En 2015, las empresas habían ascendido a 1895 y el amoniaco expulsado a la atmósfera superaba los 53 millones de kilos.

El daño ambiental del amoniaco

En 1866, el botánico finés Wilhelm Nylander se percató de que, al alejarse a pie del Jardin du Luxembourg para introducirse en las calles de París, los líquenes iban desapareciendo del tronco de los árboles. Fue uno de los primeros en darse cuenta del papel de estas especies como semáforos de la calidad del aire. El causante de la desaparición de los líquenes era otro de los contaminantes hoy perseguidos por Europa, el dióxido de azufre emitido por las fábricas.

En marzo de este año, un grupo de científicos españoles y portugueses demostraron en las páginas de la revista Water, Air and Soil Pollutionque el amoniaco atmosférico tiene el mismo efecto en los líquenes. ¿Y qué lugar escogieron para ponerlo a prueba? Los alrededores de una granja porcina en la comarca de Osona, en el límite entre Barcelona y Girona.

Entidades contaminantes

«El procedimiento era muy simple», explica a Teknautas Anna Àvila, investigadora en el Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF) y la UAB. «Queríamos estudiar en una granja, donde hay purines que emiten amoniaco a la atmósfera, el gradiente de este foco de amoniaco».

Àvila y su equipo empezaron en el límite de la granja y avanzaron hacia afuera, muestreando cada árbol en busca de líquenes. «En el primer árbol que se muestreó no había ningún líquen», explica la ecóloga, «tuvimos que desplazarnos a unos 50 metros para empezar a encontrarlos». El laborioso trabajo no sólo consistía en recoger muestras, sino en elaborar un inventario de especies. «Más que en el campo, donde ves las cosas es luego en el ordenador, cuando empiezas a buscar índices de biodiversidad o de número de especies y los relacionas con las concentraciones de amoniaco».

Cataluña es una de las regiones con mayor concentración de empresas emisoras de amoniaco a la atmósfera. El entorno que estudiaron era el de un bosque cerrado de encinas. No tanto una dehesa como las que suelen verse en otras partes de España o en Portugal. «No sabíamos si nuestro proyecto podría funcionar pero lo hizo, ahora podemos aplicar el protocolo a cualquier tipo de bosque para evaluar el impacto del amoniaco».

Por qué va a peor la situación

Sobrepasarse, sin embargo, no conlleva sanción. “No es el caso”, comentan a fuentes de la Agencia Ambiental Europea. La cual indica que el registro “meramente intenta crear transparencia en materia de contaminación en Europa. Las ‘sanciones’ podrían incluir de forma indirecta el escrutinio público”. Es decir, que dar a conocer a los principales contaminantes estaría considerado como una forma de denuncia. Sin embargo, esto no parece haber desalentado a los mayores emisores de amoniaco de España.

Tradicionalmente, lo que los ganaderos hacían con los excrementos de los cerdos era aprovecharlos como fertilizante para los cultivos. «Era como un circuito cerrado», dice Àvila, «lo que pasa ahora es que ese ciclo ya no se cierra. Ahora se engordan cerdos que proceden de Holanda. Por tanto tenemos una producción de purines mucho más grande de lo que nuestros campos pueden absorber».

Tenemos una producción de purines mucho más grande de lo que nuestros campos pueden absorber

Tratamiento de purines

Otro factor clave es el de las plantas de tratamientos de purines. Hasta 2014, estas plantas empleaban parte de los residuos para generar electricidad y abastecerse. Una labor de descontaminación y cogeneración energética por la que recibían subvenciones del Ministerio de Industria. Hace tres años, la reforma eléctrica del gobierno rebajó estas ayudas a un 40% de su importe inicial. También paralizó 29 plantas de tratamiento de purines en todo el país.

El año pasado, la sala de lo Contencioso del Tribunal Supremo anuló el recorte de las primas a la cogeneración. Esto ocurrió tras un recurso presentado por la Asociación de Empresas para el Desimpacto Ambiental del Purín. Supuso un resquicio para la esperanza pero llegó demasiado tarde.

La página web de la asociación todavía existe. La persona que llevaba la comunicación se mostraba desconcertada: «hace meses que no sé nada, pese a la web yo diría que la asociación ha desaparecido». Tampoco aparece ya en el registro nacional de asociaciones del Ministerio del Interior.

Mientras tanto, los cerdos siguen exonerando sus vientres.

Fuente  EL CONFIDENCIAL 14.07.2017

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