NUEVA LEGISLACIÓN EN GANADERÍA

El Gobierno regional ha decidido actualizar la legislación  para garantizar  un «elevado nivel» de protección ambiental. Combinando las competencias del Estado y de la Comunidad Autónoma. Con esta ley se introducirán «en algunos aspectos» un mayor grado de protección del medio ambiente. Defiende la Junta en el borrador, al extender a más categorías la obligatoriedad de seguir los procedimientos de evaluación de impacto ambiental.

Además, se pretende así ofrecer un texto normativo que facilite a los usuarios una claridad que «hasta la fecha no existe». Y evitar que haya que acudir a dos textos diferentes. Ecologistas en Acción ya ha señalado que la  ley propuesta quiere «reducir» los procesos de control del medio ambiente al no tener los «medios suficientes» para ello.

Ganadería, agricultura y silvicultura

En el caso de la ganadería, agricultura y silvicultura se tendrán en cuenta aquellas instalaciones que se destinen a la cría de animales que se regulan por el Real Decreto348/2000 y la directiva europea 98/58/CE. Y que, además, superen las siguientes capacidades: 40.000 plazas para gallinas, 55.000 plazas para pollos, 2.000 plazas para cerdos de engorde o 750 plazas para cerdas de cría.

 Es decir, se verán afectados prácticamente todos los proyectos de macrogranjas que quieren instalarse en la región. Y que han sido denunciados por los vecinos de las poblaciones. Es el caso de Villalba de la Sierra, Portilla y Zarzuela, con más de 2.000 cerdas de cría, el de  Luzón, que contempla más de 2.000 cerdos o el caso de Pozuelo, que supondría más de 140.000 cerdos.

Por otro lado, entrarán dentro de los límites de la legislación en el caso de desarrollarse en áreas protegidas. Según lo señalado en la Ley de Conservación de la Naturaleza 9/1999. Así como en áreas protegidas por instrumentos internacionales según lo explica la Ley del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad.

Específicamente, el borrador hace referencia a proyectos que quieran destinar áreas «incultas o seminaturales» a la explotación agrícola o aprovechamiento forestal maderero que impliquen la ocupación de una superficie mayor de 10 hectáreas. Igualmente, si hacen referencia a proyectos de transformación en regadío o de avenamiento de terrenos, también en una superficie mayor de diez hectáreas o en el caso de concentraciones parcelarias que conlleven cambio de uso del suelo cuando suponga una «alteración sustancial» de la cubierta vegetal.

Sanciones

La ley señala que la potentad sancionadora, en el caso de no cumplirse lo estipulado en el documento, corresponderá al órgano ambiental autonómico. A menos que se corresponda con la Administración estatal. Podrán ser sancionados los promotores de proyectos o en el caso de que sea un grupo, deberán responder de forma «solidaria».  Las distintas infracciones en la materia de evaluación de impacto ambiental se clasificarán en muy graves, graves y leves. En las primeras se incluye iniciar un proyecto que no haya obtenido  la correspondiente declaración de impacto ambiental. En el segundo caso, se señala el inicio de un proyecto que se haya sometido a evaluación de impacto ambiental simplificada sin haber obtenido previamente el informe de impacto ambiental.

Igualmente, serán graves la ocultación de datos. Su falseamiento o manipulación maliciosa en el procedimiento de evaluación. O el incumplimiento de las condiciones ambientales. De las medidas correctoras o compensatorias establecidas en la declaración de impacto ambiental. O el incumplimiento de las condiciones ambientales establecidas en el informe ambiental. También, el incumplimiento del requerimiento acordado por la Administración para la suspensión de la ejecución. O las medidas provisionales cautelares o restitutorias.

Finalmente, será leve el incumplimiento de cualquiera de las obligaciones o requisitos contenidos en esta Ley. Cuando no esté tipificado como muy grave o grave. En el caso de cometer diversas acciones susceptibles de ser consideradas como infracciones se podrán imponer tanto sanciones como infracciones.

 

Fuente El diario   18/8/2018

INSPECCIONES EN GRANJAS

Las inspecciones para controlar el bienestar animal en las granjas solo alcanzaron el 3% en 2016

En cuestión de higiene, de las 186.340 granjas inspeccionadas, unas 797 explotaciones presentaron incumplimientos.

 

Las inspecciones de las explotaciones ganaderas en España tienen que incrementarse. En cuestión de bienestar animal solo se realizaron el 3% de los controles necesarios. Y el 50% relativos al Programa Nacional de control oficial de higiene. Según los datos que ofrece el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

Esta información es la respuesta del Gobierno a la pregunta de Juantxo López de Uralde. Coportavoz y diputado de EQUO, que denuncia una “permisividad en muchos aspectos de las prácticas de esta industria que pueden perjudicar al consumidor”.

El partido verde reclama al gobierno de Pedro Sánchez un mayor control en la industria cárnica. Debido a la falta inspecciones porque de un total de 364.430 explotaciones ganaderas tan solo se inspeccionaron 11.195 en 2016. Es decir un 3% relativas a controlar el bienestar animal, en las que se detectaron incumplimientos en el 19.38% de los casos. Mientras que en cuestión de higiene, de las 186.340 granjas, unas 797 explotaciones presentaron incumplimientos.

La huella de ‘Salvados’

Las malas condiciones de las granjas ya fueron denunciadas en el programa ‘Salvados‘. En el que Jordi Évole dejó al descubierto el lado más oscuro de la industria cárnica. Las duras imágenes, en las que se podían ver cerdos con malformaciones, maltratados o moribundos. Que hicieron mella en la sociedad pero las ínfimas inspecciones dejan al descubierto una mala gestión de las administraciones.

«La inspección de las explotaciones ganaderas, tanto en materia de sanidad como de bienestar, es una competencia exclusiva de las autoridades competentes de las Comunidades Autónomas». Se excusa el Gobierno, que aporta ayudas millonarias al sector. Cifras que alcanzan cerca de 500 millones de euros en ayudas ganaderas en 2016.

El exceso de consumo de carne

El año pasado se mataron casi 63 millones de animales (aproximadamente dos millones de bovinos, cerca de 50 millones de porcinos, 10 de ovinos y más de un millón de caprinos). Un español consume de media 94 kilos de carne al año, una cifra elevada respecto a la media en Europa Occidental. Según los datos del informe elaborado por Greenpeace: La insostenible huella de la carne en España.

Un consumo que deja huella medioambiental debido a las emisiones de gases de efecto invernadero. También por el elevado consumo de agua o la contaminación. Un modelo que según este informe «es totalmente insostenible».  Y por el que abocan por «un apoyo de las autoridades para reducir el consumo de carne».

 

Fuente Publico 18/7/18

CO2 Y COSECHAS

Los efectos del cambio climático rebajan la calidad de alimentos de primera necesidad. Hoy lo vemos en este artículo.

Cuanto más CO2, peor sale el arroz

El cambio climático puede reducir los nutrientes de un cereal que alimenta a 2.000 millones de personas

El aumento del dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera está rebajando el valor nutricional del arroz. La concentración de este gas, principal agente del calentamiento global, no ha dejado de subir desde los inicios de la Revolución Industrial. Ahora, se ha demostrado que los niveles de CO2 esperados para finales de siglo reducirán la cantidad de proteínas.  Y también de vitaminas y determinados minerales esenciales en cada grano. Y hay 2.000 millones de personas que tienen al arroz como la base de su dieta. Para muchos, incluso, es su única dieta.

Entre los fenómenos relacionados con el cambio climático en curso están el alargamiento de los periodos de sequía, la desestabilización del inicio y duración de las estaciones y la reiteración de otros eventos extremos como lluvias torrenciales u olas de calor más intensas. Todo esto tendrá su impacto en los cultivos. Para 2050, el rendimiento de los cultivos podría descender en hasta un 25%. Pero hay otro impacto menos estudiado y que afecta más a la calidad que a la cantidad de los cereales.

En el caso del arroz, que aporta el 25% de las calorías globales que alimentan a los humanos. Un grupo de investigadores de EE UU, Japón y China ha investigado el efecto del cambio climático en este cereal. Y han realizado una veintena de experimentos de campo en dos regiones arroceras de China y Japón.

Con una estructura sobre los cultivos, cebaron durante varias cosechas seguidas la atmósfera local con CO2.   . Con el grado suficiente para lograr la concentración que se estima habrá en 2100.

La pérdida de proteínas y algunas vitaminas del complejo B puede llegar hasta el 30%

El resultado de sus pruebas, realizadas con 18 de las principales variedades de arroz, muestra que todas sin excepción pierden una media del 10% de proteínas por grano. Con algunos cultivares rozando el 20% de pérdida. El estudio, publicado en Science Advances, muestra también que con una concentración de CO2 por encima de las 550 partes por millón (ppm), la presencia de minerales como el hierro y el zinc baja hasta en un 23% en el caso del primero y un 15% en el del segundo. En cuanto a las vitaminas, se produce un doble efecto. Mientras bajan casi todas las del grupo B hasta en un 30% (es el caso del ácido fólico), los granos de arroz dopados resultan enriquecidos en vitamina E.

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha proyectado un abanico de concentraciones de CO2 en la atmósfera para 2100. La más optimista, que implicaría reducir las nuevas emisiones de forma drástica desde 2020, eleva la concentración de este gas hasta cerca de las 600 ppm y hasta las 1.000 ppm en el peor de los escenarios. Ambos extremos están por encima de los niveles usados para los experimentos. En la actualidad, la cifra media global ya ha superado las 400 ppm, frente a las 300 ppm que había a mediados del siglo pasado.

«Los cambios en la cantidad de nutrientes son potencialmente importantes en el caso de aquellos cuya dieta no tenga alternativas para estas vitaminas y minerales esenciales», escribe en un correo la directora del Centro para la Salud y el Medio Ambiente Global de la Universidad de Washington (EE UU) y coautora del estudio, Kristie Ebi. A los más perjudicados por la devaluación del arroz, se dedica la segunda parte del estudio.

En países como Bangladesh, el 70% de la dieta de sus habitantes procede del arroz

Para 2.000 millones de personas, el arroz es la principal fuente de alimento. Pero esa es una fotografía fija, que no refleja una realidad que es cambiante y en la que el nivel de riqueza influye mucho. Así, en el Japón de 1959, aún recuperándose de los efectos de la guerra, el arroz representaba el 62% de las necesidades nutricionales de los japoneses. Hoy, apenas supone el 20%. En el otro extremo, el 70% de la dieta de los habitantes de Bangladesh procede del cereal.

Los autores del estudio muestran que serán los habitantes de los países menos desarrollados del sudeste asiático. Y los más pobres de otros países asiáticos (unos 600 millones) los que más sufrirán la perdida de nutrientes del arroz. Sin embargo, Ebi recuerda que ya hay algunas investigaciones que apuntan a que otros cereales tan vitales.  Y mucho más cercanos, como el trigo, también pierden propiedades con el incremento del CO2 en la atmósfera.

 

 

Fuente El Pais 23/5/18

GANADERIA 4.0

Ganadería 4.0: ¿la última esperanza del sector cárnico?

La ganadería 4.0 (la unión entre los avances tecnológicos y el sector cárnico) pretende aumentar la eficiencia y la sostenibilidad

 

La ganadería 4.0 se abre paso en España para aumentar la eficiencia y la sostenibilidad ambiental del sector cárnico. Esta etapa innovadora se gestiona alrededor de los gadgets y los datos. Y garantiza un mayor éxito en la administración de las granjas.

El Instituto Público de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Cataluña (IRTA) es una de las instituciones que apuesta por el uso de las nuevas tecnologías para el desarrollo de la industria cárnica, según explicó a Efe el director de recursos y acción estratégica, Agustí Fonts.

Uno de los casos en los que se está aplicando la tecnología es en el suministro de los antibióticos. Siempre que llegan nuevos vacunos a una explotación. Cuando antes se les daban medicamentos a todos los animales para evitar las enfermedades que trajeran los nuevos. Ahora la precaución es más eficiente.

Ganadería 4.0: las imágenes térmicas registran la temperatura del ganado para saber cuáles animales están enfermos

Por medio de un sistema de imágenes térmicas que muestran la temperatura del ganado. Y una tecnología que analiza los primeros movimientos de los animales al llegar a la granja. Los ganaderos pueden reconocer qué animales están enfermos. Y aplicar los medicamentos únicamente en ellos, en lugar de todos.

Cuidado animal

El Centro Tecnológico de Telecomunicaciones (Gradiant) desarrolla en Galicia proyectos de ganadería inteligente. Como es el caso del «Cattle Care», que mide el comportamiento de los animales. Y monitoriza el movimiento de los animales en su entorno para evaluar su bienestar y detectar posibles enfermedades.

La ganadería 4.0 también pone especial atención al celo de las hembras. Algunos establos están introduciendo chips a las cerdas que envían una señal a una antena cada vez que ésta se acerca a un macho; a su vez, la antena informa al ganadero del posible celo de la hembra y éste aumenta su fertilidad para conseguir la fecundación.

En Olmeda de las Fuentes, en Madrid, la tecnológica Bynse colabora con una granja de ovino en la que instalará medidores de las condiciones ambientales internas y externas para analizar la correlación entre esos datos y el rendimiento de los animales, así como la productividad de la empresa.

La Unión Europea tiene líneas de subvenciones para el desarrollo de la ganadería 4.0

Efe apunta a que esta nueva fase de innovación está más desarrollada en la agricultura y la industria, pero que la ganadería empieza a seguir el ritmo. Este tipo de acciones ayudaría a mejorar la rentabilidad, aumentar la sostenibilidad y potenciar el bienestar animal.

La posibilidad de monitorizar y actuar con respecto a las muchas variables que confluyen en la industria cárnica es la ventaja que ofrece la modalidad 4.0 de la ganadería, para la cual la Unión Europea tiene líneas de subvenciones dentro de sus fondos destinados al desarrollo rural en el marco 2014-2020.

El sector cárnico ha vivido un aluvión de escándalos en el último año, como fraudes del jamón de bellotafalsos autónomos y maltrato animal. Y, si bien la ganadería 4.0 no está diseñada para resolver todos sus problemas, podría ser su última esperanza para un futuro con la cara (y la consciencia) limpia.

Fuente Economía digital 26 abril 2018

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