SUBIDA DEL PRECIO DE LA LECHE

El precio de la leche en Galicia sube por primera vez en cinco meses

La producción láctea bajó en 9.000 toneladas en un mes hasta las 165.997 toneladas registradas el pasado septiembre.

El Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) publicó esta semana los precios de la leche fresca del mes de septiembre, que en el caso de Galicia se coloca en los 30,8 céntimos por litro. Es la primera subida después de cinco meses, puesto que en mayo el litro pasó de 30,8 a 30,5 céntimos, para caer en junio a los 30,4 y quedarse, tanto en julio como en agosto, en los 30,3.

Como de costumbre, el precio gallego es uno de los más bajos del Estado, y solo con el de otro gran productor, Cantabria, a la cola. En esa comunidad la leche se pagó a 30,6 céntimos por litro, con una ligera subida en comparación con los 30,1 del mes anterior. En cualquier caso y pese a estos ascensos, tanto Galicia como Cantabria están lejos del promedio nacional, a 31,7 céntimos por litro.

Media española

El precio de la leche cruda sube en casi todas las comunidades salvo en Cataluña y la Comunidad valenciana. De este modo, los 31,7 céntimos de media en España están también por encima de los 31,4 de agosto.

Pero hay que tener en cuenta si esta mejora del recibo se debe a la caída de la producción. En todo el Estado se declararon 553.861 toneladas, casi 30.000 menos de las 584.428 de agosto. Galicia no es ajena a este recorte de la oferta: si en agosto se declararon 175.013 toneladas de leche, en septiembre la cifra baja a las 165.997, es decir, 9.000 toneladas menos. Los datos del FEGA distinguen entre la leche declarada y la que se produce. En este caso, la producción de leche también disminuye. En toda la comunidad gallegas las explotaciones generaron 219.150 toneladas en septiembre, por debajo de las 229.951 del mes precedente.

Y del mismo modo que desciende la producción, también merma el número de ganaderos con entregas. El dato más reciente marca 7.690, que son 34 menos que en agosto. En todo el estado hay 13.905, esto es, 54 menos. La cifra gallega es relevante si tenemos en cuenta que a comienzos de año había 8.120 ganaderos con entregas. Eso sí, en toda la comunidad se mantiene el medio centenar de compradores.

 

Fuente LaopinionCoruña 6/11/18

¿DE DÓNDE VIENE LA LECHE QUE TOMAMOS?

El país de origen de los lácteos deja de ser una incógnita gracias a la nueva normativa.

La industria alimentaria estará obligada a indicar tanto el país de ordeño como el de transformación, si son distintos

El viernes el Consejo de Ministros aprobó el real decreto que obliga a indicar el país de origen de la leche. Da igual que la compremos como tal, o que esté formando parte de un lácteo como ingrediente. Siempre que suponga más del 50% del peso tendrá que indicar su procedencia.

Con esta iniciativa se escucha una reivindicación de los ganaderos. Productores de un sector en permanente crisis que sufre el vapuleo incesante del mercado (y de la política).

Pero también se ofrece más transparencia en la información alimentaria presentada al consumidor final. Cada vez más exigente por el peso que tienen sus elecciones sobre la sostenibilidad o sobre el desarrollo local.

La información que vamos a encontrar

A partir de enero de 2019 y durante dos años (el real decreto se aplicará durante este tiempo “con carácter experimental”). Podremos saber la procedencia de la leche de cualquier especie.

La industria alimentaria estará obligada a indicar tanto el país de ordeño como el de transformación, si son distintos; o simplemente “origen de la leche: (lugar)” si ambas operaciones se realizan en el mismo territorio.

Si procede de un país distinto de España se podrá indicar el nombre del país o los países de origen, o bien identificarla como “UE”, “fuera de la UE” o “UE y fuera de la UE”. Pero si todas las operaciones se realizan en España, deberá indicar específicamente este país como su origen.

Se aplicará tanto a la leche como al porcentaje de esta que se emplee como ingrediente siempre que suponga más del 50% del peso de todos los ingredientes utilizados (afectará por ejemplo a los postres lácteos, pero no tendrá que indicarse en un plato preparado como una lasaña en el que solo suponga un 20% del peso). También se podrá indicar voluntariamente el origen regional o local.

¿Qué importancia tiene?

Se aplicará tanto a la leche como al porcentaje  de esta que se emplee como ingrediente siempre que suponga más del 50% del peso de todos los componentes utilizados

El camino se ha alargado durante casi dos años en los que el proyecto de real decreto se ha topado con un informe de la CNMC en contra por considerar la medida costosa y proteccionista (y por lo tanto, poder alterar el mercado) y con el consecuente enfrentamiento entre ministerios.

Sin embargo, el reglamento 1169/2011ya contemplaba la posibilidad de que los Estados desarrollasen normativas nacionales para indicar el origen de determinados alimentos, y así se está haciendo en otros países. Así que la ruptura del mercado ya sería un hecho. Y eso sin mencionar que a otros productos ya se les exige.

¿Qué información teníamos?

Cuando hablamos de la información que la industria alimentaria facilita al consumidor, el reglamento 1169/2011 es el equivalente a los libros sagrados de las religiones. Una normativa cuyo objetivo principal es “ofrecer al consumidor final una base que le permita elegir con conocimiento de causa”.

Antes de su aplicación (en 2014), ya había que indicar el país de origen de alimentos como la miel, las frutas y hortalizasel pescadola carne de vacuno y el aceite de oliva.

Este reglamento estableció además la obligación de mencionar el origen en los casos en los que el etiquetado pueda confundir al consumidor. Por ejemplo, cuando se sugiere con un dibujo que procede de un territorio, pero está fabricado en otro.

La leche se quedó fuera. Aunque la Comisión Europea emitió un informe en mayo de 2015 en el que reconocía que más del 80% de los consumidores tenían interés en conocer el origen de la leche, concluyó que ese etiquetado obligatorio sería costoso y que solo el 50% de los consumidores estaría dispuesto a pagar más por tener esa información.

La Comisión Europea informó de que más del 80% de los consumidores quería conocer el origen de la leche. En España es el 88%, según el Gobierno

Estos datos sobre las preferencias de la población coinciden con los presentados en 2013 por las asociaciones de consumidores en Europa: un 70% de los consumidores consideraron importante conocer el origen de la leche y de la carne. También con los que expuso el Gobierno tras el Consejo de Ministrosdel viernes, que elevó al 88% la cifra de españoles interesados en saberlo.

El Parlamento Europeo aprobó una resolución en 2016 a favor de indicarlo, pero por el momento no hay ninguna norma europea que obligue a hacerlo. Por eso, algunos países desarrollan normas propias, como Francia, de Italia y, ahora España.

Iniciativas para conocer su origen

Algunos consumidores se han sorprendido porque estaban convencidos (erróneamente) de que sí podían saber el país de origen de la leche a partir de la información del etiquetado.

Hasta cierto punto es lógico que tengan esa percepción. Ha habido iniciativas de todo tipo para identificar de dónde viene la leche, de las administraciones, de los productores o incluso de la distribución. Pero el éxito ha sido dispar y algunas solo han conseguido confundir a los consumidores.

El Gobierno central ha tratado de impulsar el sector e identificar el origen mediante la ya derogada “Letra Q” o el proyecto “Productos Lácteos Sostenibles”.

A nivel autonómico y local se han desarrollado figuras de calidad como “Eusko Label” o “Tierra de Sabor” de Castilla y León, proyectos que han generado problemas incluso entre demarcaciones provinciales y autonómicas. También se da la paradoja de que empresas amparadas por marcas como “Galicia Calidade”, pertenecen a multinacionales como Lactalis, contra la que los propios ganaderos gallegos se han manifestado por el bajo precio que les pagan por su leche. El contexto es realmente complejo.

Los consumidores que buscasen la indicación de la provincia que aparece en el sello ovalado de la parte superior del envase de leche. Tampoco tendrían demasiada información. Ese símbolo, la marca de identificación obligatoria para todos los productos de origen animal, incluye información sobre el país y la provincia en la que está el operador que lo pone en el mercado. Pero solo indica que el producto se ha elaborado o transformado en esa región, no el origen de la materia prima.

Fuente ElPais 1/10/18

LECHE CRUDA

El Govern de la Generalitat de Catalunya aprobó el pasado día 17 la ley que devuelve tras 28 años de prohibición el permiso a los ganaderos para vender leche cruda directamente al consumidor final. Hasta ahora esta venta solo se podía hacer a centrales lecheras. Que eran las que trataban la leche con garantías y la distribuían a los comercios minoristas y grandes superficies con su marca.

La nueva norma

La nueva norma exigirá a los ganaderos unos controles sanitarios muy estrictos y una garantía de que en la comercialización no se romperá la cadena de frío, así como un etiquetado que indique claramente las condiciones en que se debe almacenar e ingerir esta leche y su fecha de caducidad. Por otro lado, estos la podrán comercializar en máquinas expendedoras, en la misma explotación o en comercios minoristas, como hasta ahora hacían las centrales.  El Gobierno ha reconocido que estudia proponer una norma similar para toda España. 

Esta nueva ley, sin embargo, ha levantado polémica entre expertos en higiene alimentaria y en salud, que temen que los casos de infecciones por bacterias que puedan encontrarse en la leche cruda -leves y graves en algunos casos- aumenten. Sostienen que muchos microorganismos como Listeria, Salmonella, Escherichia coli, Campylobacter , etc . Pueden contaminar la leche y provocar infecciones gastrointestinales leves, y a veces graves. Aseguran que en Estados Unidos, en los estados donde la venta de leche cruda es legal, hay estudios que indican cuatro veces más brotes por infección alimentaria que en aquellos donde es ilegal.

También argumentan que el texto de la misma fía finalmente a la responsabilidad y el conocimiento del consumidor la eliminación de posibles riesgos, ya que por mucho que los controles y la higiene sea estricta, si el consumidor no almacena adecuadamente la leche cruda -entre 1ºC y 4ºC- inmediatamente después de comprarla y no la hierve antes de 72 horas tras el ordeño, corre el riesgo de contaminaciones microbianas.

 

Los argumentos para aplicar la norma

¿En qué se basa entonces el Govern para autorizar la venta directa de leche cruda? ¿Por qué el Gobierno también quiere aplicar una norma similar? Hay una serie de hechos que explicarían, en principio, la autorización

1. Hay un reglamento europeo que permite vender leche cruda

El Reglamento 853/2004  aprobado por el Parlamento Europeo sí permite comercializar leche y productos derivados como quesos, yogures, flanes, helados, etc., siempre que estos procedan de granjas que siguen un protocolo de higiene estricto y se practiquen controles sanitarios y microbiológicos sistemáticos.

2. Ya se vende leche cruda en España

En efecto, aunque de acuerdo con la normativa española no es legal la venta de leche cruda directamente al consumidor. De momento, en los últimos años ganaderías como O Alle o  Dastatu, que venden leche cruda al cliente final por internet, se han acogido al reglamento antes citado. Este es el caso también de no pocos productores franceses de quesos artesanos. Que así evitan tener que vender la leche al comercializador para que sea tratada y después volver a comprarla. La alternativa que tienen es adquirir costosos sistemas de tratamiento de leches que no se pueden permitir.

3. La Generalitat asegura que su normativa es más estricta que el reglamento europeo

El Govern asegura que su Decreto 163/2018 aumenta los requisitos en sanidad, control y distribución respecto a lo recomentado por el Regalmento 853/2004 del Parlamento Europeo, que ya se considera muy estricto. Así, presenta exigencias adicionales en el lavado de los instrumentos de ordeño y las instalaciones. Así como en el control de la mamitis. Precisamente esta enfermedad es la que puede dar entrada a mayor cantidad de contaminaciones en la leche.

Si la norma europea exige un nivel de menos de 400.000 células somáticas por mililitro. La catalana lo fija en 300.000 para certificar la viabilidad de la leche, por ejemplo. Además, exigirán a las explotaciones que vendan la leche disponer de un responsable exclusivo para la comercialización, así como el paso obligatorio por un curso de formación de 20 días para obtener la licencia.

4. Los ganaderos dejan de ser cautivos de las grandes centrales

La medida se hace en principio para impulsar las explotaciones ganaderas catalanas, que están sufriendo desde hace años una crisis de beneficios por causas más directamente relacionadas con los vaivenes del mercado, y los intereses de los grandes distribuidores, que con la demanda del consumidor.

Los ganaderos se ven muchas veces forzados a vender su leche a los grandes distribuidores por debajo del coste para después compensar la pérdida con las ayudas europeas, según denuncian  algunos sectores de Podemos. Si la nueva norma tuviera éxito, los ganaderos podrían tener más control de precio de venta. Al menos, no tendrían la obligación de pasar por intermediarios.

¿Qué dicen los expertos?

Para la mayor parte de expertos  la norma es un retroceso en el progreso en materia de higiene y control sanitario. A pesar de la vigencia del Reglamento 853/2004, la propia Autoridad Sanitaria Europea (EFSA) pone en cuestionamiento la seguridad alimentaria del mismo  en este documento, en el que asegura que los controles que fija no son suficiente garantía.

Tampoco la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición(AECOSAN) avala el consumo de leche cruda, según se colige de este informe. Ni siquiera la Food and Drugs Administration norteamericana (FDA) es partidaria a pesar de que en Estados Unidos se puede comercializar leche cruda bajo determinadas premisas.

Por su parte la bloguera experta en seguridad alimentaria Gemma del Caño publicaba antes de ayer una entrada en su blog criticando la medida, bajo el título La cruda realidad de la leche cruda. Para Del Caño las medidas expuestas en la norma catalana no añaden un plus de seguridad sobre lo que ya estaba reglamentado, tal como se aduce. Finalmente acusa a la norma de “imprudente, populista y cediendo a modas peligrosas”, además de considerarla una involución.

 

Fuente El diario 19/7/18

 

LECHE GALLEGA

Ganaderos gallegos lanzan sin intermediarios la marca ‘Muuu’ para toda España a través de Leite Noso

 

 

Leite Noso, la sociedad de ganaderos gallegos que envasa Deleite, ha lanzado desde este martes 18 la marca ‘Muuu’ para toda España. La nueva leche se comercializará inicialmente en los establecimientos Carrefour. Cadena con la que Leite Noso llegó a un acuerdo estratégico para el lanzamiento del producto, y sin intermediarios.

Hace ahora 11 meses que lograron la vuelta de la marca Deleite a los lineales de los supermercados gallegos. Se trataba de una iniciativa pionera. Pues era la primera vez que los ganaderos se unían para comercializar de manera directa su producción, sin intermediarios.

El éxito de su apuesta se consolida ahora con la salida de ‘Muuu’ para el mercado español. Leite Noso consiguió para este reto un acuerdo estratégico con la cadena de distribución Carrefour. Que pretendía comercializar una marca de leche de calidad producida por ganaderos gallegos y que llevara la certificación ‘Galega 100%’.

PRECIOS JUSTOS EN EL CAMPO, CON CONTRATOS DE UN AÑO Y GANTATÍA DEL 100% EN LA RECOGIDA

‘Deleite’ y ‘Muuu’ se caracterizan además por su compromiso con unos precios justos en origen. Por la estabilidad contractual con las granjas proveedoras y por el apoyo a las causas sociales. A la cultura gallega y al deporte.

Leite Noso firmó en su salida, hace un año, contratos de duración anual con una treintena de granjas de A Coruña y de Lugo. Con un precio fijo y con garantía de recogida del 100% de la producción de las explotaciones.

El precio de la leche percibida por las granjas proveedoras de Leite Noso se sitúa desde un inicio en el tramo alto de los precios que hay en el campo. Leite Noso se ha posicionado como una sociedad que paga precios justos. Y que le garantiza estabilidad a las granjas, ya que firma contratos anuales, algo que era poco habitual en Galicia.

La sociedad compromete además la recogida del 100% de la producción de las granjas. Sin aplicar fórmulas de descuento para parte de las entregas en función de los precios de los productos lácteos industriales. Como era y sigue siendo habitual en buena parte de las industrias del sector.

Leite Noso renueva este mes la totalidad de los contratos suscritos en su día. Y amplía rutas de recogida, integrando en las mismas, entre otras, a las cooperativas de Castro de Rei y de A Capela.

LA MARCA HABÍA SIDO ADQUIRIDA POR LEITE NOSO EN EL MARCO DE LA SUBASTA PÚBLICA DE LAS MARCAS DE LA ANTIGUA ALIMENTOS LÁCTEOS

Su pilar de trabajo continúa enfocándose en garantizar precios justos en el campo. Y en ofrecerle a los consumidores una leche de calidad. El compromiso con la calidad se plasma en una certificación interna de todas sus granjas proveedoras. A las que se les exige el cuidado de aspectos como el bienestar animal, instalaciones idóneas o un buen manejo de los animales.

Muuu, la marca que ahora sale al mercado en formato de un litro y en las variedades entera, semidesnatada y desnatada. Había sido adquirida por Leite Noso en el marco de la subasta pública de las marcas de la antigua Alimentos Lácteos.

Las marcas Deleite y Muuu, que se sacaron a subasta judicial a finales del 2015, le fueron adjudicadas a Leite Noso. Una sociedad creada por un grupo de ganaderos gallegos que se juntaron para asumir de forma directa el reto de comercializar su leche, sin intermediación alguna.

Su primer paso fue lanzar la marca ‘Deleite’ para Galicia, en mayo del 2016. Desde aquella fecha, Deleite comenzó a comercializarse en las cadenas de distribución más importantes. Vegalsa-Eroski, Carrefour, Alcampo, El Corte Inglés, Grupo Cuevas (Aquí, Plenus, Spar), Le Clerc… Así como en tiendas tradicionales y de proximidad

En diciembre del 2016, Deleite lanzó sus variedades sin lactosa. Y ahora consolida su apuesta con la salida al mercado de Muuu para toda España. Muuu fue en su día una de las marcas más reconocidas por el consumidor por su relación calidad / precio. Convirtiéndose en una de las marcas gallegas más vendidas. Recuperar ese mercado es el reto que desde hoy inician los ganaderos gallegos.

Fuente agroinformacion.com 18/04/18