APLIDIUM F4F 20-402020 PRVT

Cada día está adquiriendo más importancia la formulación de la dieta en el ganado en general.  Hasta el punto de estar revolucionando los sistemas de formulación nutricional en el sentido de conseguir reducciones en la generación de nitrógeno endógeno digestivo. Que permitan una mejora en las propiedades de las excretas y la reducción por emisiones de efecto contaminante en determinadas zonas del planeta.

Para ello Aplidium & Solutio,  desarrolla productos con 4 objetivos claros como son:
– La sanidad animal
– Productividad
– Efectos medioambientales
– Calidad de producto
Son productos que sin alterar la naturaleza de los propios animales, mejoran sus facultades endógenas, y potencian su propia fisiología.

Para el sector vacuno en general, ha desarrollado un producto que cumple con los cuatro objetivos de su Misión: APLIDIUM F4F 20-402020 PRVT.

En la diversidad de la microflora del Rumen y del sistema digestivo global de los rumiantes, existe una doble actividad biológica en la que la biota no es sólo un eficiente degradador de nutrientes. Sino que a la vez, es capaz de sintetizar aminoácidos y formar proteína desde el Nitrógeno. Por consiguiente “auto-aportarse” nutrientes, y esta facultad depende de los microorganismos presentes fundamentalmente en el Rumen.

En este sentido, APLIDIUM F4F 20-402020 PRVT, incluye en la formulación de la familia F4F comúnmente Prebiótica. Rica en nutrientes, y a la vez, dos ingredientes con alto potencial estimulador. Los cuales, incorporados en la dieta de los rumiantes, contribuye de forma directa al mantenimiento de la flora microbiana. Actuando como sustrato y mejorando la fisiología de la misma en el abomaso y el intestino delgado, en donde el prebiótico no digerible tiene una vital importancia.

Todo el organismo de la vaca se pone a disposición del complicado mecanismo de la generación de leche. En este periodo la glándula mamaria tiene una alta prioridad para la utilización de glucosa. La glucosa se utiliza principalmente para la formación de lactosa. La cantidad de lactosa sintetizada es proporcional a la cantidad de leche producida cada día. La cantidad de AGV que intervienen en la generación de glucosas y grasas son significativos. Propionatos, acetatos, compuestos de butirato, gliceroles, todo un mecanismo complejo para la generación de leche y los azúcares y grasas que la componen. Nutrientes que provienen del riego sanguíneo, y la gran cantidad que de ésta precisa para realizar un litro de leche es, en definitiva, un estrés fisiológico que evidentemente redunda en una reducción de ese sustrato trófico.

La biota

La potenciación de la biota es fundamental para el máximo aprovechamiento biológico del complejo mecanismo rumiante, para lo cual un complejo funcional prebiótico permite la aportación del sustrato y la enérgica alternativa para la biota del hospedero.

Así pues, a las premezclas tecnológicas funcionales de la familia Aplidium® F4F, por cuya propia estructura morfológica de “polvo de roca”, actúa como estimulador de la biota del tracto digestivo. Se ha incorporado INULINA, de cuya utilización se cuenta con la experiencia como fuente energética por microorganismos. Y cuyo empleo incrementa la supervivencia intestinal de las bacterias beneficiosas y con efectos positivos en los rumiantes. (García-Curbelo et al. 2007b).

De hecho, Kaplan y Hutkins (2000) compararon la capacidad de fermentar oligofructanos entre diferentes bacterias ácido-lácticas y encontraron que la mayoría de las especies del género Lactobacillus y Bifidobacterium crecían en presencia del prebiótico.

Los azúcares simples no son abundantes en los vegetales. Sin embargo, son importantes ya que proveen de energía rápidamente asimilable a los microorganismos ruminales. De esta manera, favorecen la biosíntesis de proteína.

Prebiótico

Gibson et al.  (1995) definió el termino prebiótico como: ingredientes no digeribles de los alimentos que afectan beneficiosamente al huésped por una estimulación selectiva del crecimiento y/o actividad de una o limitado grupo de bacterias.

Esta capacidad de selección, ya fue demostrada (Anderson et al. 2001). En bifido-bacterias a través de la ingesta de sustancias como la INULINA.

El uso de prebióticos como la INULINA ha quedado demostrado que influye positivamente en parámetros fisiológicos, inmunológicos y productivos, y a la vez en una disminución del “estrés” de las vacas en lactancia.

APLIDIUM F4F 20-402020 PRVT, es una Premezcla Tecnológica, con una formulación Prebiótica para la dieta ruminal.

El principal beneficio que se obtiene de la aplicación del producto en la dieta de las vacas productoras de leche es la reducción drástica de las células somáticas.

Además  de la estimulación del sistema inmune del animal tratado ,determinando una capacidad muy superior a reducir las infecciones en general y en particular de los órganos más vulnerables en las productoras de leche.

La inflamación de la glándula mamaria, muy típica en vacas lecheras, se reduce de forma muy considerable. Mejorando la salud por reducción de los índices de mastitis, (reducción de células somáticas) y en consecuencia, la calidad de la leche.

Otro de los beneficios fruto de la aplicación del tratamiento en la dieta, es la mejora en la cantidad de repeticiones en la inseminación. Obviamente la mejora en la salud permite que la vaca tenga menos rechazos a la hora de ser inseminada.

Calidad de la leche

Otro de los beneficios muy evidente en la calidad de la leche, es por la forma en la que el animal responde al tratamiento explicado previamente, es el incremento en el porcentaje de proteína y grasa presente en la leche. Estos beneficios no se consiguen de forma estándar durante todo el año ni con todas las dietas. Con el calor es más difícil de obtener estos beneficios, aunque si permite la capacidad de estabilizar sus índices, y sin embargo en invierno es mucho más notable el rendimiento en este tipo de propiedades.

La dieta

La dieta, como mencionábamos, también es muy importante. La presencia de acidosis en la primera digestión del animal, reduce el beneficio en la obtención de un mayor índice de proteína o grasa en la leche. Estos aspectos, sobre los que Aplidium ha puesto énfasis, han hecho formular productos alternativos al presentado en este informe, que ofrecen la posibilidad de actuar como tampón al pH a la vez que consiguen el mismo efecto en el sistema inmune.

Por consiguiente podríamos destacar:
  • Mejora del Sustrato Trófico para las bacterias.
  • Biota intestinal mucho más saludable. Gracias al efecto único de nuestros ingredientes naturales.
  • Mejora en el rendimiento en el metabolismo de la proteína microbiana.
  • Estabilidad del pH evitando Acidosis.
  • Incremento de los niveles de proteína en leche.
  • Incremento de los niveles de grasa en leche.
  • Estabilización de los índices de urea en leche.
  • Muy importante reducción de los índices de células somáticas (-30-40%)
  • Reducción directa en infecciones
  • Reducción de repeticiones en inseminación para conseguir embarazos.
  • Mejora global de la salud de la vaca. Activación del sistema inmunológico.
  • Excreta más seca.
  • Menos emisiones de amoníaco (NH3) y Metano (CH4).
  • Menor estrés en los animales.
  • Incremento actividad biológica en sangre.
  • Incremento en la producción de leche según afirman algunos productores.
salud intestinal

SALUD INTESTINAL DEL CERDO

Descubre las herramientas para mejorar la salud intestinal en el ganado porcino

La mucosa intestinal y la microbiota del tracto digestivo constituyen la barrera de protección entre  cerdo y  ambiente que le rodea. La alimentación es el sustrato que se usará como fuente de nutrientes. Tanto por parte de las bacterias como por parte de las células del animal.

El tracto gastrointestinal (TGI) es un ecosistema enormemente complejo. Actúa de barrera entre el cerdo y el ambiente que le rodea. Está formado por tres conjuntos: las células epiteliales, las células del sistema inmunitario y los microorganismos que conforman la microbiota.

Todas estas células participan en las dos funciones principales desarrolladas en el tracto digestivo. Por una parte la digestión y absorción de nutrientes, realizada por las células epiteliales y por la microbiota. Y, en segundo lugar, la defensa del animal en la que participan las células del sistema inmunitario y  la microbiota.

Por tanto, para una óptima salud intestinal es necesario un adecuado equilibrio entre las partes implicadas. Es decir, entre las células del cerdo que conforman el epitelio intestinal, el sistema inmunitario local y la microbiota. Así como con el medio, en el cual se incluye como parte más relevante el alimento (figura 1).

Elementos-implicados-en-el-sistema-digestivo-con-la-salud-intestinal-en-porcino-Razas-Porcinas

Mucosa intestinal

Epitelio

Su principal función es la absorción de nutrientes de la luz intestinal. Pero también participa en el proceso de digestión a través de la liberación de determinadas enzimas. Y, muy particularmente, participa en la defensa del organismo junto al moco que producen las células caliciformes. Son la primera barrera que tienen que superar los agentes patógenos que quieren establecerse o progresar en este ecosistema. Además, se producen y secretan al lumen intestinal péptidos antimicrobianos para combatir a las bacterias patógenas.

Por otro lado, es importante mencionar que la menor unión de las células que constituyen el epitelio intestinal durante las primeras 24 horas de vida del lechón es fundamental al permitir la translocación de anticuerpos y células inmunitarias procedentes del calostro. Al ser absorbidas actuarán proporcionando cierto grado de protección pasiva. De gran relevancia en estos momentos en los cuales el sistema inmunitario del lechón está completando su desarrollo.

La calidad y la cantidad de calostro que recibe el lechón durante sus primeras horas de vida (6-24 h) es uno de los puntos críticos más importantes para su salud.

Sistema inmunitario del intestino

Hoy en día reconocemos que el intestino es el órgano inmunitario más grande y que está formado por el epitelio, que se encarga de la respuesta innata, y por el tejido linfoide asociado al intestino o GALT (gut associated lymphoid tissue), que se diferencia estructural y funcionalmente del sistema inmunitario sistémico. Una importante característica del sistema inmunitario del intestino es el hecho de que, en condiciones fisiológicas, tolera gran cantidad de antígenos presentes en la luz intestinal provenientes de la dieta y de la microbiota comensal, permitiendo incluso, como se ha comentado anteriormente, la translocación de células inmunitarias y/o bacterias beneficiosas.

Microbiota

El TGI contiene aproximadamente unos 100 billones de microorganismos beneficiosos, comensales o patógenos para el cerdo, incluyendo bacterias, virus o protozoos. Como se ha comentado, estos microorganismos no solo participan en el metabolismo de los nutrientes, sino que también tienen un papel decisivo en la óptima salud intestinal y en el adecuado crecimiento de los animales al tener un rol importante en la protección frente a microorganismos patógenos.

Dieta

La alimentación es el tercer elemento interrelacionado del ecosistema intestinal, ya que es el sustrato que se usará como fuente de nutrientes tanto por parte de las bacterias como por parte de las células del cerdo. Por tanto, se puede modificar esta dieta para mejorar la salud intestinal y global de los animales.

Calostro

La calidad del calostro, característica directamente relacionada con la inmunidad de la madre, y la cantidad de este que recibe el lechón durante sus primeras horas de vida (6-24 h), es uno de los puntos críticos más importantes para la salud tanto intestinal como sistémica. El calostro es la primera fuente de energía para el lechón. Pero también aporta inmunoglobulinas, principalmente IgG, células inmunitarias y bacterias beneficiosas. Principalmente Lactobacillus, que participan en la protección del animal y en la maduración de su sistema inmunitario intestinal. Además, en los siguientes días de vida es necesario que el lechón reciba una cantidad adecuada de leche porque sigue conteniendo inmunoglobulinas, en este caso IgA, que no son absorbidas y ejercen su acción de protección localmente, así como bacterias beneficiosas.

Destete

El destete es el momento más crítico para la salud intestinal del lechón. Al cambio de un alimento líquido muy palatable y muy digestible por un alimento sólido, de menor palatabilidad y digestibilidad, se unen las dificultades asociadas a la digestión de polisacáridos más complejos y de nuevas fuentes de proteína y los cambios ambientales, con reagrupamientos, peleas, cambios de temperaturas. Todo esto genera un importante estrés.

En esta situación, el lechón tarda en alcanzar los requerimientos para su mantenimiento unos 3 días y entre 8 y 14 días en volver a tener los niveles de ingestión de energía previos al destete. Por tanto, es muy importante que las instalaciones proporcionen unas óptimas condiciones ambientales, que el pienso tenga la mayor palatabilidad y digestibilidad posible y que se haya introducido correctamente pienso sólido durante la lactación del lechón para que su intestino y su microbiota estén lo más adaptados posibles a este tipo de alimento.

Aditivos funcionales

Se definen como aquellos ingredientes que incorporados en la dieta de los animales pueden mejorar su bienestar y productividad más allá de lo que cabría esperar o explicar por su simple potencial nutricional. En principio, esta mejora se atribuye a su acción reguladora sobre la respuesta inmunitaria intestinal, la funcionalidad e integridad de la mucosa y su acción sobre la microbiota, de modo que se pueden clasificar en cuatro grupos, según este mecanismo de acción (tabla 1), aunque la mayoría de los aditivos funcionales pueden incluirse en más de un grupo.

Así, por ejemplo, el plasma animal deshidratado empleado en la alimentación de los cerdos no solo es una fuente de proteína de muy alta calidad, sino que también tiene un papel decisivo en la salud intestinal, ya que contiene una alta concentración de inmunoglobulinas que actúan sobre la respuesta inmunitaria y la barrera intestinal.

Aditivos-funcionales-en-funcion-del-desarrollo-y-la-salud-intestinal-de-los-cerdos-Razas-Porcinas

La mayoría de estos ingredientes funcionales han surgido durante la búsqueda de alternativas al empleo de antibióticos en medicina animal, principalmente como alternativas a su utilización con fines metafilácticos, en elevado número de ocasiones y de forma conjunta, en todos los animales de un grupo. Los principales requisitos que deben cumplir estos aditivos en la UE se indican en la tabla 2.

 

Ingredientes-o-aditivos-empleados-en-alimentacion-porcina-en-la-union-europea-Razas-Porcinas
 A continuación se describen algunos de los aditivos funcionales con mayores perspectivas de futuro para su empleo en producción porcina:

Probióticos

Son aquellos microorganismos vivos que al ser ingeridos en cantidades adecuadas ejercen una influencia positiva en la salud o en la fisiología del hospedador. Los microorganismos más empleados como probióticos pertenecen a los géneros LactobacillusBifidobacterium y Saccharomyces. Su uso en ganado porcino tiene como principales objetivos la mejora de la eficiencia de la alimentación.  El incremento del peso de los animales, la mejora de la calidad y de la cantidad de la leche y del calostro y, muy especialmente, la disminución del riesgo de diarreas.

Aunque inicialmente se subestimó su funcionalidad, el incremento del conocimiento sobre la microbiota y sobre el complejo ecosistema intestinal ha concienciado de los importantes beneficios asociados a su empleo.

Las propias características del TGI, de la dieta y de la microbiota que coloniza este hábitat influyen en el éxito de la colonización y la persistencia de los probióticos. Así, la colonización del TGI tiene mayor éxito en los neonatos. Ya que suele haber una menor secreción gástrica (ácida), pancreática (básica) y de sales biliares, una inmadurez del sistema inmunitario entérico y un menor tránsito intestinal.

Uso de probióticos

Se ha demostrado que el uso de probióticos en las cerdas reproductoras durante la última semana de gestación permite una mejor colonización del TGI de los lechones. Según los estudios más clásicos, estas cepas son adquiridas en gran medida durante el parto. Aunque no se puede descartar que exista un fenómeno de translocación bacteriana. Desde el epitelio intestinal de la madre al intestino del lechón vía placentaria. Además, también se ha demostrado que los probióticos pueden reducir la colonización, eliminación y los signos clínicos asociados a la infección por diversos patógenos entéricos como Salmonella o E. coli.

El avance en los estudios que valoran la eficacia y las condiciones de empleo de probióticos. Así como la valoración de nuevas especies bacterianas, principalmente anaerobias estrictas como Faecalibacterium o Megasphaera. Importante fuente de ácidos grasos volátiles, supondrá un nuevo paso en el empleo de estos aditivos.

Prebióticos

Al contrario que los probióticos, los prebióticos no contienen bacterias vivas. Son productos que favorecen el crecimiento y/o la actividad de determinados microorganismos de la microbiota gastrointestinal. Mejorando así la función intestinal. Dentro de los prebióticos más utilizados se incluyen los manano-oligosacáridos (MOS) y los fructosa-oligosacáridos (FOS), la inulina, la lignocelulosa o incluso las algas.

Los MOS son reconocidos por proteínas de unión a manosa presentes en la superficie de determinadas bacterias. Y por lo tanto la probabilidad de unión al epitelio que también presenta residuos de manosa es menor. Los FOS mantienen el equilibrio de la microbiota entre bacterias comensales y patógenas. Al igual que la inulina, ya que son ampliamente fermentados por la microbiota. Y producen una reducción del pH intestinal que dificulta la colonización por enterobacterias o clostridios sensibles a este pH ácido. Debido a un amplio y variado espectro de prebióticos existente no es posible generalizar sobre sus efectos. Ni en digestibilidad, fermentabilidad y modificación de la microbiota.

Además, otros aspectos importantes a tener en cuenta incluyen la concentración o el tiempo o momento de administración. En este sentido, es importante señalar que, al igual que ocurre con los probióticos, la microbiota intestinal se adapta lentamente a la presencia o a la retirada de un prebiótico en la dieta.

Extractos vegetales y aceites esenciales

Los extractos vegetales están formados por gran cantidad de sustancias que se obtienen de plantas o que pueden ser incluso sintetizadas. Pero con una composición variable según su origen o el método utilizado para su obtención. Una de las principales propiedades de estos extractos vegetales es su función antiinflamatoria al suprimir la producción de citocinas inflamatorias en los macrófagos. Estos extractos pueden ser ricos en aceites esenciales. Como el carvacrol o el timol, que poseen un gran potencial antimicrobiano y antioxidante.

Uno de los inconvenientes que tienen estos aceites es la rápida absorción en las primeras secciones del TGI. Por lo que es necesario protegerlos para que alcancen los tramos más posteriores donde ejercerán su acción bactericida. También existen extractos vegetales que no son aceites esenciales como los obtenidos del ajo o de los cítricos. Que poseen también un gran potencial antimicrobiano.

Ácidos grasos de cadena corta o volátiles, poliinsaturados y ácidos orgánicos

Los ácidos grasos volátiles como el butírico, el propiónico o el acético son productos del metabolismo de las bacterias presentes en el intestino del cerdo. Sin embargo, también se pueden suplementar en el pienso para incrementar su concentración. Ya que son esenciales para la regulación de las células del sistema inmunitario innato y del adaptativo. Además el butirato es la fuente de energía que emplean las células del epitelio intestinal del colon o colonocitos. Y que estos ácidos grasos volátiles también son capaces de disminuir el pH.

Ácidos grasos

De forma general, los ácidos grasos insaturados son componentes estructurales de las membranas celulares y precursores de la síntesis de eicosanoides. Por lo que pueden influir indirectamente en el sistema inmunitario. Sobre todo los ácidos grasos insaturados omega-6 y omega-3. Debido a que emplean la misma ruta metabólica, es necesario que se encuentren en una relación adecuada. 4:1, para que el efecto beneficioso de los eicosanoides proinflamatorios. A los que dan lugar los omega-6 no sea excesivo y reduzcan la producción de citocinas. Por tanto, incrementar la proporción de ácidos grasos omega-3 en el pienso, a través de aceites de pescado ricos, permite mejorar este equilibrio.

Por su parte, los ácidos orgánicos como el láctico, resultado de fermentaciones por parte de la microbiota. O el málico pueden ayudar a controlar las bacterias patógenas. Ya que producen una importante disminución del pH de la luz intestinal.

Fuentes alternativas de proteínas

Este apartado detalla aquellas fuentes de proteína que se emplean no solo por su valor nutricional. Sino también por sus propiedades reguladoras de la salud intestinal. Suelen ser aditivos con alto contenido en inmunoglobulinas que ayudan a la neutralización de bacterias y virus específicos. Entre estas fuentes cabe destacar:

  • Plasma porcino atomizado

Incluye proteínas de gran calidad nutricional. También inmunoglobulinas y péptidos que ayudan a combatir infecciones digestivas, mejorando la salud de los animales. Su empleo se asocia a un incremento de la ingestión de pienso y a una mejora del índice de conversión.

  • Yema de huevo

Procede de gallinas que han sido inmunizadas frente a bacterias patógenas. E incluye anticuerpos específicos con capacidad para neutralizar el patógeno específico en la luz intestinal. Se usa específicamente la yema porque se ha comprobado que la clara tiene varios factores antinutricionales. También se ha usado el huevo como fuente de lisozima, proteína con una gran actividad bactericida.

  • Calostro bovino

Contiene altos niveles de inmunoglobulinas, factores de crecimiento y antimicrobianos. Que permiten combatir la colonización de bacterias patógenas a nivel intestinal y que ayudan a modular el sistema inmunitario intestinal.

 

Fuente Razas Porcinas.com 18/7/18

PREBIÓTICOS EN AVICULTURA

Los beneficios del uso de prebióticos queda patente en numerosos estudios, tanto para uso en animales como en personas. Beneficiando el crecimiento de bacterias en nuestro colon que mejoran nuestra salud.

Uso de prebióticos para el control de salmonela en avicultura

Salmonella spp. y Campylobacter spp. son los principales patógenos de origen alimentario. Ambos patógenos se encuentran comúnmente en el tracto gastrointestinal del ave y se consideran microorganismos comensales.

Aunque no se conocen del todo los principales modos de transmisión, se sabe que la salmonella podría propagarse de manera horizontal a través de fuentes ambientales y de forma vertical por los reproductores, reporta Nutrición Animal Info.

Varios estudios han demostrado más evidencias del potencial de transmisión vertical al encontrar salmonella en muestras obtenidas de incubadora.

• En concreto, Cox et al. (1991) encontraron salmonella en fragmentos de cáscara de huevo, cajas de transporte y plumón de los pollitos en incubadoras.

• Muestras ambientales indican que la transmisión horizontal de la salmonella en granja incluye factores tales como la cama, el pienso, el agua, insectos, humanos, animales y roedores (Jones et al., 1991; Hoover et al., 1997; AmickMorris,1998).

 

Reducción de presión de agentes zoonóticos

Para reducir la presión de agentes zoonóticos específicos a todos los niveles de la cadena de producción. Han de realizarse un conjunto de acciones antes, durante y después del sacrificio.

Dentro de las medidas previas, los aditivos para piensos son un grupo importante que pueden ayudar en el control. Entre otros, de la salmonella en granja. Los aditivos para el control de la salmonella pueden ser muy diversos e incluyen antibióticos, prebióticos, probióticos y ácidos orgánicos.

Dentro de las medidas previas, los aditivos para piensos son un grupo importante que pueden ayudar en el control, entre otros, de la salmonella en granja. Los aditivos para el control de la salmonella pueden ser muy diversos e incluyen antibióticos, prebióticos, probióticos y ácidos orgánicos.

La preocupación pública por la posible transferencia de resistencias supone también un reto para la industria avícola a la hora encontrar medios de control alternativos (Van Immerseel et al., 2002).

 

Fuente El sitio avícola 7 noviembre 2017

 

Sigue leyendo… ANTIBIÓTICOS EN GRANJAS

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