Cuando los días se acortan, la puesta baja. No es que la gallina esté enferma ni que el pienso haya empeorado: es la luz. La ponedora lee las horas de luz como una señal, y con menos de 12 horas su cuerpo entiende que toca descansar.
Cuántas horas necesita una ponedora
El objetivo son 14 a 16 horas de luz total al día, sumando la natural y la artificial. Por encima de 16 no se gana nada y se gasta electricidad; por debajo de 12, la puesta cae semana a semana.
- Con 12 horas o menos: la puesta baja de forma clara.
- Con 14 horas: la puesta se mantiene estable en la mayoría de las razas.
- Con 16 horas: el máximo habitual en producción, útil en pleno invierno.
Cómo subir las horas sin estresarlas
El error clásico es pasar de golpe de 11 a 16 horas. El cambio brusco estresa al lote y puede adelantar una muda. Hazlo así:
- Sube 30 minutos cada 2 o 3 días hasta llegar a tu objetivo.
- Añade la luz por la mañana, no por la noche: así el anochecer sigue siendo natural y las aves buscan la percha con calma.
- Usa un temporizador. La regularidad importa más que la potencia: cada día a la misma hora.
- Una bombilla cálida de unos 10 W LED por cada 10 m² suele bastar; se busca una luz suave, no un foco de obra.
Los errores que veo cada invierno
- Encender la luz de golpe en diciembre. La gallina ya lleva semanas bajando y el cambio brusco no recupera lo perdido; la luz se planifica en otoño.
- Dejar noches con luz accidental. Un foco de seguridad que entra por la ventana también cuenta como luz y desordena el reloj del lote.
- Olvidar el agua y el pienso. Más horas despierta significan más horas comiendo: revisa que tengan alimento desde que se enciende la luz.
La luz no hace milagros: sin buena alimentación y sin agua limpia, ni con 16 horas pondrán bien. Pero con lo básico cubierto, el fotoperiodo es la diferencia entre un invierno sin huevos y una puesta que se mantiene.
La guía fija de este tema es Carne, huevos o genética.
Fuentes: Práctica habitual en avicultura de puesta: 14 a 16 horas de luz total al día



